Agraciado con un físico espectacular, Paul Newman, actor de método formado en el Actor’s Studio, comenzó primero sobre las tablas de los escenarios de Broadway, y poco después en el cine de los últimos cincuenta y primeros sesenta, haciendo siempre papeles de joven galán en aquellos melodramas tan de moda en la época. Adquirida la fama y conseguido el reconocimiento de crítica y público, Newman, haciendo honor a su apellido, el hombre nuevo, se propuso metas más ambiciosas desde el punto de vista artístico y dramático. El final de la prodigiosa década de los sesenta y el principio de la de los setenta, fueron tiempos de cambio y renovación también en el cine. Paul Newman no fue ajeno a esa tendencia, y sin dejar de lado la taquilla, único medio de sobrevivir en la industria, se embarcó en proyectos de contenido crítico con el sistema. Una rebeldía que le granjeó amigos y enemigos, y le convirtió en el imaginario colectivo de millones de espectadores, en el perfecto y mayor rebelde de Hollywood. Muchos de sus personajes nos enseñaron a los muchachos de entonces que la rebeldía y la lucha por la libertad no salían gratis. Probablemente muy pocos actores protagonistas han recibido en las pantallas tantos golpes y tantas palizas como aquel irrepetible Paul Newman buscavidas, encarcelado, tiroteado o compartiendo un destino. Su paso por las pantallas constituyó casi un documental sobre las injusticias de esa América profunda de caciques abusones y policías violentos que dibujaron los guiones como acuarelas en un lienzo de sueños y celuloide. Dirigió él mismo algunas películas y produjo otras tantas, pero no olvidó nunca lo comercial que le permitió hacer caja. Newman, el hombre nuevo, el hombre distinto, fue diferente hasta en su vida privada. Su matrimonio con Joanne Woodward causó asombro en la farándula y el papel cuché por sus inusitadas duración y normalidad. Para recordar al actor, os ofrecemos la versión en español de Distrito apache, filme de 1981 dirigido por Daniel Petrie que mostraba la cara más oscura del Bronx neoyorquino, una auténtica jungla de asfalto, que sirvió de inspiración a un sinfín de series televisivas de policías en barrios conflictivos.
Paul Newman. Distrito Apache
https://www.youtube.com/watch?v=oLr4fE2Qjsg
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entrega: Robert Redford