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lunes, 2 de abril de 2018

SAN FRANCISCO DE BORJA. NOBLEZA Y SANTIDAD


S. Fco de Borja. por Martinez Montañés

Francisco de Borja nació en Gandía en 1510. Era el hijo del duque de Gandía y de Juana de Aragón y Gurrea, una hija natural de Alonso de Aragón, el virrey de Aragón, que a su vez era bastardo de Fernando el Católico. Por parte de padre, era bisnieto del papa Alejandro IV, así que ya se ve que sus orígenes no podían ser más nobles. Francisco heredó de su padre el título de duque de Gandía, al que se añadió el marquesado de Lombay. Era por lo tanto, Grande de España, y fue nombrado por el emperador Carlos, virrey de Cataluña. Ocupó importantes cargos en la corte imperial, comenzando de muy joven como una especie de carcelero de la reina Juana en Tordesillas, y alcanzando la privanza con el mismo emperador, que le trataba con gran familiaridad, lo mismo que la reina Isabel, por la que el joven Francisco llegó a sentir según confesión propia, auténtica veneración. Carlos e Isabel le casaron con Leonor de Castro, la mejor amiga y confidente de la emperatriz.

Isabel de Portugal. Tizziano.
Isabel de Portugal falleció en 1539 con solo 36 años de edad, en la plenitud de su belleza, como lo prueba el célebre retrato de Tiziano. Fue Francisco el encargado de organizar los funerales, conduciendo el cadáver hasta su tumba en Granada. Confesó años después que en ese momento se produjo su conversión, al ser testigo de la corrupción de aquel cuerpo que tan fervientemente había adorado. Francisco juró en ese instante no servir jamás a otro señor que a Cristo, consagrándose a ese ejercicio el resto de su vida. Profesó en la Compañía de Jesús, de la que llegaría a ser su tercer Padre General, el papa negro. Al creciente auge en Europa de las iglesias reformadas, Francisco de Borja opuso la mayor resistencia contrareformista, llegando a ser, según se desprende de alguno de sus escritos, a veces más papista que el mismo papa de Roma, lo que le condujo a varios enfrentamientos con los pontífices Paulo IV y Pío IV, hasta que, ascendido al solio Gregorio XIII, los jesuitas con su General a la cabeza, cobraron en la Iglesia católica la relevancia que ya casi siempre han tenido desde entonces.

Conversión del duque de Gandía por Moreno Carbonero. Museo del Prado

Como Padre General, Francisco impulsó de forma decisiva los colegios, centros donde se formarían desde entonces los hijos de las élites europeas, y las misiones, que llegaron bajo su férula a los más apartados rincones de la Tierra, incluyendo la selva americana o el lejano y exótico Japón. Tanto sus aliados como sus enemigos le consideraron siempre un hábil político. Supo manejar con igual destreza los negocios de la compañía y los encargos diplomáticos que le hicieron unas veces la corona española y otras el papado romano. Falleció en Roma en 1572, a los 62 años. Fue beatificado en 1624 por Urbano VIII y canonizado en 1671 por Clemente X. Junto a sus antecesores jesuitas, Ignacio de Loyola y Francisco Javier, san Francisco de Borja completa el trípode sobre el que se sustentan los orígenes y el poder tanto espiritual como terrenal, de la compañía.

Su importancia en la historia religiosa eclipsa algunas otras facetas del personaje. Los especialistas le consideran uno de los más importantes músicos del XVI, destacando su contribución a la música coral. En este terreno, su obra más conocida es Visitatio sepulchri, drama litúrgico compuesto en 1551, que representa el entierro y la resurrección de Jesucristo. En el ámbito de las letras, que es el que más nos interesa en Bigotini literario, fue autor de varias obras piadosas y multitud de correspondencia tanto de carácter religioso como político. Hoy traemos a este foro la versión digital de sus Seis tratados muy devotos y útiles para cualquier fiel cristiano. Está tomada de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. De que los seis tratados son devotos no cabe la menor duda. Os resultarán útiles si sois fieles cristianos. Y en todo caso, os acercarán a la personalidad histórica de san Francisco de Borja y Aragón, IV duque de Gandía y III General de la Compañía de Jesús. Haced clic en la portada y edificaos un poco con su lectura, que falta os hace, grandisimos pillastres.

Una joven pelirroja en el confesionario:
-¿Pecas hija?
-Si padre, las tengo por todo el cuerpo.