Translate

sábado, 11 de agosto de 2018

PIONEROS ITALIANOS. LOS FUMETTI



Los primeros cómic italianos nacieron, como en el resto de Europa, en el cambio de siglo XIX a XX. Cuando comenzaron a prescindir del texto a pie de viñeta, para situar los diálogos dentro de lo que aquí llamamos bocadillos, el público de Italia empezó a llamarlos fumetti (humitos), porque los bocadillos recuerdan a una nube de humo.
Ya a comienzos del pasado siglo el diario Il corriere de la sera, publicó un semanario dirigido al público infantil, que tituló Il Corriere dei piccoli, donde presentaron sus trabajos los pioneros entre los dibujantes italianos. A la vez, aparecieron los primeros cómics o fumetti al estilo americano, traduciendo en los bocadillos del inglés, series tan importantes y populares como Popeye de Segar, El hombre enmascarado (L'uomo mascherato) o las aventuras de los intrépidos exploradores Cino e Franco, que en España se llamaron Jorge y Fernando.

Pero lo que de las importaciones del extranjero, causó verdadero furor entre los niños de Italia y gran parte de los adultos, fueron los cómics de Walt Disney. Las aventuras de Mickey y Donald, al principio simplemente se imprimieron traducidas al italiano, sobre todo los extraordinarios trabajos de Floyd Gottfredson. Pero con el tiempo, los personajes de Disney contaron en Italia con creadores geniales como Luciano Gatto, un gran artista, y sobre todo gran guionista, que llegó incluso a superar las tramas policiacas y de misterio del maestro Gottfredson. En Italia Mickey fue Topolino, Donald era Paperino, Goofy se llamó Pippo, y el tío Gilito se rebautizó como zío Paperone. Los álbumes de Topolino se han vendido en los kioscos italianos por millares, y se siguen vendiendo todavía, como tendrá ocasión de comprobar cualquiera que visite Italia.

Capítulo aparte merecen los fumetti de propaganda política que se editaron y vendieron en el periodo fascista. Jóvenes héroes de camisa negra y niñas ejemplares, aparecieron en publicaciones como La piccola italiana (settimanale della gioventu italiana del Littorio). Faltaban aun varias décadas para que llegara la época dorada del cómic italiano para adultos, con gigantes de la ilustración tan imprescindibles como Manara, Crepax y compañía. Esos ya son otros tiempos y otras historias que prometemos contar aquí. Por ahora nos quedaremos con los pioneros italianos del fumetti, de los que os dejamos unas cuantas muestras para que juzguéis vosotros mismos.