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jueves, 9 de agosto de 2018

LAUREN BACALL, SENSUAL Y LIBRE




Lauren Bacall pertenece a esa rara especie de estrellas de Hollywood que pretendieron y consiguieron alejarse del tópico y manido papel de chicas guapas y dóciles. La otra fue Katharine Hepburn. En una sociedad como aquella en la que la mujer representaba siempre un rol secundario como compañera del varón, ellas, y muy especialmente la Bacall, eran libres e independientes. No se quedaban sentaditas en un extremo de la barra poniendo carita de buenas (o de malas) y esperando que el galán se dignara a llegar hasta ellas y decirles ¿estudias o trabajas?, o su equivalente frase del guión. No, ni mucho menos. Lauren Bacall daba siempre el primer paso, con el cigarrillo en los labios y la respuesta ágil e ingeniosa a cualquier insinuación del macho. Sabía cimbrear las caderas como ninguna, pero dejaba desde el principio las cosas muy claras: chico, en mí mando yo. Decía Bacall la última palabra y dejaba boquiabierto hasta al mismo Bogart, prototipo social y cinematográfico del hombre-hombre a lo largo de varias generaciones.
La Bacall era en su vida personal también libre e independiente. Así supo encandilar a Haward Hawks, así enamoró a Bogart, lo llevó al huerto y al despacho del juez de paz. Os proponemos hoy la visión (clic en la imagen) de un interesante reportaje sobre la actriz y su relación con Humphrey Bogart, producido por la tele vasca poco después de su fallecimiento.



Próxima entrega: Ingrid Bergman