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domingo, 5 de enero de 2025

POSTURAS FORZADAS EN EL TRABAJO


 

Se conocen como posturas forzadas las posiciones de trabajo que supongan que una o varias regiones anatómicas dejen de estar en una posición natural de confort para pasar a una posición forzada que genera hiperextensiones, hiperflexiones y/o hiperrotaciones osteoarticulares con el consiguiente riesgo de producción de lesiones por sobrecarga.

Las lesiones y patologías que más frecuentemente obedecen al mantenimiento de posturas forzadas son:

 

§     Tendinitis del manguito de los rotadores

§     Síndrome del estrecho torácico o costoclavicular

§     Síndrome cervical por tensión

§     Epicondilitis

§     Epitrocleitis

§     Síndrome del pronador redondo

§     Síndrome del túnel cubital

§     Tendinitis de mano y muñeca

§     Tenosinovitis de mano y muñeca

§     Dedo en gatillo

§     Síndrome del canal de Guyon

§     Síndrome del túnel carpiano


Generalmente estas lesiones cursan en tres etapas:

En la 1ª etapa aparece dolor y cansancio durante las horas de trabajo, desapareciendo fuera de éste. Esta etapa puede durar meses o años. A menudo es posible eliminar la causa mediante medidas preventivas, ergonómicas y reeducación postural.

En la 2ª etapa los síntomas aparecen al comenzar la jornada y no desaparecen por la noche, alterando el sueño y disminuyendo la capacidad de trabajo. Esta etapa persiste durante meses.

En la 3ª etapa, los síntomas persisten durante el descanso. Se hace difícil realizar incluso las tareas más triviales.

Resulta de vital importancia atajar el problema en una fase precoz. Los primeros síntomas deben ser motivo de consulta a los especialistas en ergonomía de su servicio de prevención. La fisioterapia preventiva se ha demostrado como el medio de mayor utilidad en la prevención de estas lesiones.

Algunas de las lesiones citadas si se abordan ya en una fase avanzada, pueden condenar al paciente a la intervención quirúrgica.

La grandeza es como un traje a medida. Si la heredas, la usurpas o te cae del cielo, la grandeza te quedará grande. Si la alcanzas con esfuerzo, te sentará como un guante.


jueves, 2 de enero de 2025

ENDOGAMIA Y CONSANGUINIDAD. CALLEJONES SIN SALIDA

 


Lo habitual en la mayor parte de las sociedades es no casarse con parientes próximos. Pero históricamente no siempre ha sido así y no en todas las culturas. Es célebre que los faraones del antiguo Egipto se unían a sus hermanas. El emperador romano Calígula, fascinado por la cultura egipcia y bastante enajenado, se casó con Drusila, una de sus hermanas. En general, en la llamada civilización occidental, estas uniones no han estado bien vistas, y en muchas sociedades, el incesto se considera un pecado y hasta un delito. Los matrimonios entre consanguíneos tienen a la larga, un gran impacto negativo en la descendencia.

Cuando heredamos el material genético de nuestros progenitores, tomamos la mitad de cromosomas de nuestra madre y la otra mitad de nuestro padre. Algunos de estos cromosomas pueden estar dañados, y pueden provocar diferentes enfermedades y problemas. A veces incluso hay mutaciones en los genes, pero todo esto generalmente no tiene consecuencias serias, porque el gen perteneciente al otro progenitor suplirá el daño de su pareja, produciendo la proteína que falta.


El verdadero problema ocurre cuando ambos cromosomas presentan idéntica mutación para el mismo gen. En estos casos el recién nacido padecerá la anomalía correspondiente. Claro que a lo largo de la historia, las grandes familias nobiliarias se casaban entre sus miembros para preservar una pretendida pureza de sus sangres reales. Los retratos de príncipes y reyes europeos no dejan lugar a dudas. Resulta paradigmático en Europa el caso de los Habsburgo y su particular prognatismo que deformaba las mandíbulas hasta extremos grotescos. A partir del siglo XII, los Habsburgo dominaron gran parte de Europa, gobernando en Suiza, Austria, Hungría, Italia, Francia y España. El desastroso resultado de la endogamia crónica que practicó la familia, alcanzó su punto culminante con Carlos II, el último descendiente de la rama española de los Habsburgo. Diferentes historiadores, médicos, y más recientemente, genetistas, han investigado todo tipo de fuentes históricas para identificar las enfermedades, malformaciones y patologías diversas que afectaron al desgraciado monarca. Son en total más de treinta, con lo que hasta su mera enumeración resulta prolija.


La explicación a este particular fenómeno radica en el árbol genealógico del desdichado. Atando cabos en él, se observa que Carlos II tenía un grado de consanguinidad más alto que el que encontraríamos en un niño concebido entre hermanos. Su abuela, Juana de Castilla, era fruto de catorce generaciones de matrimonios entre primos. A tanto llega en este caso el grado de consanguinidad, que Carlos tenía cuatro bisabuelos en lugar de ocho, y lo que aún es más asombroso, seis tatarabuelos en lugar de dieciséis que son los que tenemos el resto de los mortales.

Modernamente se maneja la hipótesis de que la endogamia y la consanguinidad pudieron tener un papel decisivo en la extinción de los neandertales europeos.

Así que, amigos, consolémonos pensando en la línea de “los ricos también lloran”, que los plebeyos, al haber recibido más variedad y mezcla de diferentes genes, gozamos de mejor salud que todos esos nobilísimos princesitos y reinonas. Nuestro profe Bigotini no sabe muy bien a qué atribuir esa inmensa nariz que tiene. Un día, trepando las intrincadas ramas de su árbol familiar, descubrió que su bisabuelo Juan Francisco Apolinar Gumersindo de la Santísima Trinidad Bigotini, bailó una vez muy pegadito a su prima Fulgencia, más conocida como la narizotas. Sospecha el hombre que la causa podría estar en ese fatídico bailecito.

El matrimonio es una gran institución… si a uno le gusta vivir en una institución, claro. Groucho Marx.


domingo, 29 de diciembre de 2024

LYNN KARP, UN ESTALLIDO DE CREATIVIDAD

 


Nacido en 1909, el ilustrador norteamericano Lynn Karp, fue hermano de Bob y Hubert Karp, que colaboraron como guionistas en muchos de los cómics de Lynn. Se inició como artista en los estudios Disney, donde entre 1935 y 1941, participó en la animación de dos largometrajes, Pinocho y Fantasía, así como en algunos de los cortos más premiados en aquel periodo.

En la década de los cuarenta se inició también en el cómic, dibujando historietas con guiones de sus hermanos, para diversas revistas y publicaciones. Trabajador incansable, Lynn Karp dibujó durante más de veinte años, series e historietas, para las principales firmas de cómic infantil, como Walter Lantz Productions, MGM, Tex Avery, Warner Bros y Hanna-Barbera. A su mano se deben páginas míticas de personajes como El pájaro loco, Andy Panda, Tom y Jerry, Droopy, La ardilla secreta, El oso Barney, Bugs Bunny, Piolín y Silvestre, Pixie y Dixie, Huckleberry Hound o El oso Yogi. A España llegaron sus tebeos en los sesenta, traducidos y editados por la editorial mexicana Novaro.

Pero quizá lo mejor de su obra gráfica llegó más tarde, ya a partir de los sesenta, con un estallido de creatividad en cómics originales y genuinamente suyos: Spencer Spook, Samuel Spaniel y otros muchos. En ellos desarrolló Karp su personal estilo de dibujo cómico con viñetas curvadas, desbordante fantasía y argumentos disparatados. Precisamente de esta última etapa, sin duda la más interesante de su producción, os dejamos aquí abajo una muestra de sus páginas, esperando que sean de vuestro agrado.















jueves, 26 de diciembre de 2024

ELVIS PRESLEY. EL REY EN HOLLYWOOD

 



¿Qué decir de Elvis Presley que no se haya dicho ya? No entraremos en el terreno musical, porque como ya sabéis quienes seguís al profe, estos artículos tratan de cine, o al menos eso pretenden. Naturalmente, Elvis nunca fue lo que se dice un actor. Era un fenómeno de masas que vendió más de un billón de discos y se convirtió en el ídolo de su generación (jóvenes y jóvenas, que diría el genial Cantinflas). Hollywood tenía que sacar provecho de aquello como lo sacaba de todo lo que tenía éxito, incluidos Rin Tin Tín o la mula Francis, que tampoco eran actores, claro, pero, lo mismo que Elvis, llenaban las salas de cine. Así que los magnates hollywoodienses cogieron del brazo al Rey del Rock, y lo entronizaron también en lo más alto de las carteleras. Elvis protagonizó más de treinta películas. La mayor parte de ellas no resiste hoy en día una revisión, pero hay un puñado de comedias, que armándose el espectador actual de kilos de nostalgia y toneladas de condescendencia, pueden agradar si uno no se pone en plan cinéfilo tiquismiquis. La industria puso a disposición del divo su artillería pesada. Guionistas, directores de oficio y técnicos de primera, se encargaron de que el technicolor brillara como nunca, y las canciones sonaran igual que en el disco. Y por si el ídolo por sí solo no llevaba a las taquillas más que a las jovencitas y sus mamás, los avispados productores se encargaron de rodear a Elvis de chicas, chicas, chicas, como en el título de una de sus películas más divertidas. Rubias, morenas y pelirrojas se enamoraban del cantante desde el primer fotograma, y lo cubrían de besos con la menor excusa. El divo movía las caderas con sugerente cadencia, y las chicas, chicas, chicas bailaban, se desmelenaban, lucían vestidos de todos los colores, trajes de baño, y hasta bikinis en un tiempo en el que aquellas dos piezas textiles, si bien estaban confeccionadas con el triple de tela que los bikinis actuales, a los muchachos de entonces, que éramos muy románticos, nos aumentaba el romanticismo hasta dónde dejo al lector/a imaginar.

En fin, para recordar al Elvis Presley peliculero, os dejo el enlace con una selección de escenas de sus películas. Disfruten vuesas mercedes.

https://www.youtube.com/watch?v=QckpZXo5sFM 

Próxima entrega: Ann Margret


domingo, 22 de diciembre de 2024

LA CASTILLA DE LOS TRASTÁMARAS

 


Alfonso XI accedió al trono castellano en 1312, cuando tenía sólo un año. Hasta que cumplió los catorce, en 1325, no se le consideró mayor de edad. Mientras tanto, se constituyó una regencia entre cuyas figuras más destacadas figuraban su abuela, María de Molina, y el infante Don Juan Manuel, autor de El conde Lucanor. Fue ese un breve periodo durante el que se debilitó un tanto el poder real. En las Cortes de Burgos de 1315 se constituyó la llamada Hermandad General, en la que cobraron peso las ciudades y sus representantes, así como determinados ricoshombres de la nobleza feudal. Todas las decisiones importantes para el reino se discutían y consensuaban, aunque aquello distaba mucho de ser algo remotamente parecido a un régimen democrático, como han querido insinuar algunos comentaristas. Llegado a la mayoría de edad, Alfonso XI, disolvió aquellas hermandades concejiles, sustituyéndolas por regidores nombrados por él. En 1348 se aprobó el Ordenamiento de Alcalá, que consagraba la primacía de la Corona sobre cualquier otro estamento.


En lo militar, Alfonso emprendió una campaña contra el reino nazarí de Granada y los benimerines del norte de África que lo apoyaban. Conquistó Algeciras, pero falleció en 1350, víctima de la peste negra, mientras asediaba Gibraltar, lo que definitivamente frustró la campaña. Recibió el sobrenombre de Justiciero con el que ha pasado a la Historia, aunque suponemos que el mote no haría mucha gracia en los concejos de las ciudades castellanas, privadas por él de autogobierno.

Le sucedió su hijo, Pedro I, conocido como el Cruel a partir de sus sucesores y enemigos. Ya se sabe que la Historia la escriben siempre los vencedores. Continuó Pedro la política de su padre, prescindiendo de la alta nobleza, buscando apoyos en las aljamas de los judíos, y rodeándose de una legión de funcionarios y hombres cultos. En las Cortes de Valladolid de 1351, se elaboró el Becerro de las behetrías, un texto que consagraba la política de todo el poder para la Corona. Se embarcó en una guerra contra Aragón, la Guerra de los dos Pedros, que le enfrentó con el monarca aragonés Pedro IV el Ceremonioso. Francia apoyó a los aragoneses, mientras que Pedro el castellano contó con la ayuda de Inglaterra. En el curso de la contienda, los castellanos llegaron incluso a sitiar Barcelona, pero finalmente la guerra concluyó en un empate que debilitó a ambos.


En cualquier caso, la guerra más importante de Pedro I tuvo que librarse en el interior de su propio reino. Como era de esperar, un amplio sector de la nobleza, descontento con el rey, apoyó las pretensiones de su hermanastro Enrique de Trastámara, hijo bastardo de Alfonso XI y Leonor de Guzmán, dama de mítica hermosura, con la que Alfonso tuvo no sólo a Enrique, sino una verdadera legión de hijos. La dama era, además de bella, de una fertilidad extraordinaria. Aunque Pedro ganó las principales batallas, como la de Nájera en 1367, el apoyo de Aragón y de Francia a su rival resultó decisivo. Al final la victoria fue para Enrique, pues Pedro I fue asesinado en Montiel en 1369.

Enrique II inauguró la dinastía Trastámara en Castilla. Comenzó haciendo amplias concesiones a la nobleza que le había apoyado, las llamadas mercedes enriqueñas. Por eso se le conoce como Enrique II el de las Mercedes. Afirmó sus lazos de amistad con Francia, Portugal, Navarra, y sobre todo con Aragón, acordando las bodas de su heredero, futuro Juan I, con Leonor de Aragón, la hija del Ceremonioso. Enrique convocó Cortes con frecuencia, y en 1371, instituyó la Audiencia de forma definitiva. En política exterior, se alió con Francia, renovó la flota de la Marina castellana, que con él comenzó a adquirir importancia. Los barcos de Castilla jugaron un papel crucial en la batalla naval de La Rochelle, auxiliando a los franceses en 1372.


A la muerte de Enrique II, en 1379, subió al trono su hijo, Juan I, que al enviudar de Leonor, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Beatriz de Portugal. Aspiró Juan al trono portugués, pero en Portugal se constituyó un bando anticastellano encabezado por el maestre de la orden de Avis, y apoyado militarmente por los ingleses. Juan I fue derrotado en Aljubarrota en 1385. Un año más tarde, el duque de Lancaster, que estando casado con una hija de Pedro I, reclamaba el trono de Castilla, invadió la península, penetrando por Galicia y llegando hasta la meseta, donde fue obligado a retirarse. En 1388 se firmó la paz de Bayona, en la que se acordaron las bodas del hijo de Juan I, el futuro Enrique III, con Catalina de Lancaster. En política interior, Juan I continuó en la línea de su padre, convocando con frecuencia Cortes, e instituyendo en 1385 el Consejo Real como organismo asesor.


Murió el rey Juan en 1406, antes de que su hijo Enrique III alcanzara la mayoría de edad. Durante este interregno, la nueva generación de nobles, los llamados epígonos Trastámaras, anduvieron muy levantados y gallitos. Al hacerse mayor, Enrique les cortó las alas a todos y la cabeza a más de uno. La política exterior de Enrique III se caracterizó por una notable voluntad de expansión. Continuó reforzando la Marina castellana, alentó las expediciones del aventurero francés Jean de Bethancourt a las islas Canarias, y hasta envió una embajada al país de los tártaros, para aliarse contra los turcos con el famoso Tamerlán. De aquel fantástico viaje, nos queda un no menos fantástico relato, obra de Ruy González de Clavijo.

Al profe Bigotini, que se cansa hasta de ir a la nevera a por cervezas, estos viajes al lejano imperio de los tártaros le parecen agotadores, así que lo dejamos por hoy. Tendré que ir también a la nevera, no sea que nuestro profe se las beba todas.

La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna, es que el capricho es más duradero. Oscar Wilde.


jueves, 19 de diciembre de 2024

TEÓFILO GAUTIER. LA MUERTA ENAMORADA

 


Nacido en Tarbes en 1811, Théophile Gautier, es quizá uno de los más importantes escritores románticos franceses, aunque durante el pasado siglo XX muchos críticos e historiadores de la literatura se empeñaran en minusvalorar su obra. Abandonó muy niño su Tarbes natal para trasladarse a París, donde se formó en su juventud. Sus primeras inquietudes artísticas le inclinaron hacia la pintura, pero a partir de 1826, comenzó a escribir poesía con notable éxito. Fue coetáneo y amigo de figuras literarias tan importantes como Balzac, Victor Hugo o Gérard de Nerval. Su juventud parisina discurrió en los ambientes bohemios tan en boga en su tiempo, integrándose en el extravagante grupo artístico autodenominado Le Petit Cénacle, al que también pertenecieron el mencionado Nerval o Alejandro Dumas. Su amigo Honoré de Balzac le consiguió un trabajo bien remunerado en el diario parisino la Chronique, lo que le dio cierta autonomía económica y le permitió viajar a diferentes países de los que en aquella Francia de la época se consideraban exóticos, como Italia, Egipto, Argelia, Turquía o la misma España, que retrató en su narración titulada Viaje a España, con el costumbrismo colorista más tópico. Otras de sus obras de viajes de mayor éxito fueron Constantinopla, Viaje a Rusia o Tesoros del Arte de Rusia, títulos que adquirieron gran éxito en las librerías.


Gautier fue pionero del reporterismo gráfico, aunque ciertamente frustrado por su, al parecer, torpeza tecnológica. En 1840 fue enviado por su periódico a España para cubrir la Primera Guerra Carlista. Se le proporcionó un primitivo aparato fotográfico, el daguerrotipo, pero fue del todo incapaz de obtener una sola imagen, pese a sus muchos intentos. Según confesó después, lo único positivo que sacó de aquella misión fue su estancia en Granada, una fascinación por la ciudad de la Alhambra que mantuvo durante el resto de su vida. El hecho de que la mayor parte de los combates y los movimientos de tropas en aquella guerra, se produjeran mayoritariamente en el norte peninsular, hizo que sus lectores franceses no llegaran nunca a saber gran cosa sobre la guerra carlista, sin embargo, su prosa, elegante y exaltada, conquistó los corazones de todos. En nueve meses escribió más de cien artículos. A su regreso a París, fue nombrado director de la Revue de París, y colaboró en Le Moniteur universal y en la revista L’Artiste.


Se le atribuyó un affaire con la princesa Matilde Bonaparte, sobrina de Napoleón. Junto a Charles Baudelaire, experimentó en sí mismo el efecto de diversas drogas, particularmente el hachís. Se convirtió también en adicto a la absenta. Varias veces estuvo propuesto para ingresar en la Academia Francesa, pero fue rechazado por tres veces a causa de su pésima reputación. Falleció de forma repentina en 1872, siendo enterrado en el cementerio de Montmartre. Su funeral fue mult¡tudinario, confirmando que su popularidad entre los lectores de a pie, rebasó con creces la pobre opinión que sobre su obra vertieron los críticos. Modernamente, ha sido revindicada su figura literaria, proliferando las reediciones y recopilaciones de sus principales títulos.


Cabe destacar entre ellos, en poesía, La Comédie de la mort (1838) o España (1845). En teatro y ballet, Giselle (1841), Le Tricorne enchanté (1845), Le Selam (1850), Gemma (1854) o La Femme de Diomède (1860). En libros de viajes, Voyage en Espagne (1843), Italia (1852), Constantinople (1853) o Voyage en Russie (1867). Pero sin duda las obras que con mayor fortuna han sobrevivido a su autor son las de narrativa. Novelas como Mademoiselle de Maupin (1836), Le Roman de la momie (1858) o Le Capitaine Fracasse (1863); y sobre todo cuentos y narraciones breves, género en el que podemos considerar a Teófilo Gautier un auténtico maestro. Son tantos, que su sola enumeración resultaría prolija. Destacan entre ellos los cuentos terroríficos tan propios del Romanticismo literario. De nuestra Biblioteca Bigotini extraemos la versión digital en castellano de su narración La muerta enamorada, un cuento escalofriante y un perfecto ejemplo del quehacer de Gautier. Clic en el enlace, y a temblar.

https://www.dropbox.com/home/Profesor%20Bigotini?preview=La+muerta+enamorada.pdf

El verdadero paraíso no está en el cielo, sino en la boca de la mujer amada. Teófilo Gautier.


domingo, 15 de diciembre de 2024

OLLAS A PRESIÓN Y OTROS ACCIDENTES. PESADILLA EN LA COCINA

 



En estos días tan entrañables llenos de dorados atardeceres, buenos deseos y reencuentros familiares, todo debería discurrir como en un pacífico remanso, por el sereno cauce de la armonía y la concordia. …Y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad. Así reza el evangélico pasaje (Lucas, 2:14). Sin embargo, lamentablemente no siempre suceden las cosas de esta idílica manera. En las cenas familiares a veces ese turbio brebaje alcohólico con el que se brinda por el amor eterno, desata la lengua contenida del más prudente e indispone a las nueras con las suegras, a los hermanos con los hermanos, a los tíos con los sobrinos o a los maridos con las cuñadas feministas. ¡Cuántas rupturas conyugales, cuántos pleitos, y cuántos asesinatos en masa se han forjado, golpe a golpe de mazapán de yema, verso a verso de capón relleno, en los yunques torrenciales de las cenas familiares…!

En fin, en unas fechas tan señaladas como estas, prefiero pasar por alto todas esas miserias, y centrarme en los innumerables riesgos de la cocina. ¿Habéis pensado en cuántas horas pasan cocinando en navidad las amas y los amos de casa? ¿Habéis reparado en la ingente cantidad de armas mortíferas que se amontonan en la cocina como en un arsenal? Cuchillos de grandes dimensiones, peligrosísimos ingenios eléctricos, voraces trituradoras, sangrientos picahielos, humos, fuegos devoradores, sustancias cáusticas, corrosivas, poderosos venenos, ollas a presión de ocho raciones cebadas con metralla suculenta y mortal…


Siniestro polvorín, inestable y monumental santabárbara doméstica que sólo espera la inocente chispa que inicie el cataclismo: bombonas de gas explosionando por doquier a lo largo de manzanas enteras, incendios en cadena, edificios que se derrumban como castillos de naipes, cortes de fluido eléctrico, caos circulatorio, pánico en las calles… Los bomberos hicieron más de ochocientas salidas…, ha desaparecido el barrio de…, el paraje donde se elevaba la antigua capital se ha convertido en un desierto calcinado… El Apocalipsis de fabricación casera ahora a su alcance, señora. Sólo tiene que pulsar el botón y dejarse llevar por la histeria.

En Bigotini, en virtud de la responsabilidad social que nos alcanza, ponemos a disposición de los fieles lectores de nuestro blog (sin duda los más inteligentes frecuentadores de la red), un modesto resumen de los principales riesgos de las cocinas y las medidas preventivas más aconsejables. Lo hacemos porque somos conscientes. Al menos lo seremos hasta haber apurado la última copa. Salud.



 

 

 

Olla a presión

 

 

 

 

 

Riesgos

 

 

Medidas preventivas

 

El siniestro más frecuente que se produce durante la utilización de estos equipos de trabajo es el estallido de la olla en el momento de la apertura, al no haberse realizado la evacuación adecuada del vapor que contiene. Esta presión elevada puede deberse a la obstrucción de las válvulas por los alimentos cocinados impidiendo la liberación del vapor.

Si se incumplen estas instrucciones y se llena la olla en exceso, por encima de las recomendaciones del fabricante, restos de la cocción pueden taponar la liberación del vapor que realizan las ollas a través de la chimenea, y si no se esta atento a la no evacuación realizada, al proceder a la apertura de la olla, esta puede explosionar causando siniestros (quemaduras, golpes...etc) que pueden ser muy graves.

 

 

Para evitar este tipo de accidentes es necesario, además de comprobar el buen estado de la olla a presión, seguir las instrucciones dispuestas en el manual de instrucciones facilitado por el fabricante.

Generalmente los fabricantes establecen como precauciones importantes:

- "Verificar antes de cada utilización que las válvulas no estén obstruidas".

- "Nunca llenar la olla más de 2/3 de su capacidad".

- "Para la cocción de alimentos que se expanden durante la cocción (arroz, las legumbres secas o la compota) o que produzcan espuma (garbanzos, lentejas, puerros, pastas arroz o verduras), hacerlo solo hasta la mitad de su volumen para evitar riesgos de obstrucción de la válvula de seguridad".

- "No deje la olla desatendida, preste atención a la salida de vapor por la válvula giratoria".

 

*tomado de

http://www.carm.es/web/pagina?IDCONTENIDO=24315&IDTIPO=11&RASTRO=c160$m22818,3702,14054

 

 

Otras situaciones y utensilios peligrosos

 

Origen del riesgo

 

 

Posibles consecuencias

 

 

Medidas preventivas

Herramientas y útiles de cocina

Golpes, cortes y lesiones

Los mangos de los cuchillos deben conservarse en perfectas condiciones Las hojas deben estar bien afiladas

Deben respetarse las instrucciones del fabricante, sobre todo en lo que se refiere a limpieza y cambio de accesorios, cuchillas, etc.

Suelos y superficies

Caídas

Mantener los suelos y superficies limpios en todo momento, limpiando los derrames tan pronto como se produzcan

Utilizar calzado con suela antideslizante

Objetos pesados o de manejo difícil que obliguen a adoptar posturas forzadas

Sobreesfuerzos y lesiones musculares

Evitar cargar con recipientes grandes o hacerlo entre dos personas

Utilizar escalones o taburetes bajos para alcanzar objetos elevados

Fogones, hornos y quemadores

Quemaduras, incendios, explosiones

Manipular los recipientes o bandejas calientes con guantes protectores

No llenar los recipientes por encima de los ¾ de su capacidad

Revisión periódica de los equipos

Ropa adecuada con manga larga. Delantales

Disponer de medios de protección contra incendios (extintor)

Electrodomésticos

Contactos eléctricos

Correcta revisión y mantenimiento de la instalación y los aparatos

Uso siempre en seco. Nunca con humedad

Alimentos y materia orgánica

Riesgos biológicos

Uso de guantes de látex y mascarillas en manipulaciones de riesgo o prolongadas

Cubrir bien las heridas

Última hora:

El alcalde y el concejal de urbanismo de Belén de Judea imputados en el caso de recalificación de establos. Detenidos tres extranjeros de aspecto estrafalario por importación ilegal de artículos de lujo.