Ese
viejo refrán que dice ‘unos cardan la
lana y otros llevan la fama’ podría aplicarse perfectamente a la Historia
de la ciencia. Concretamente al descubrimiento de la que llamamos Curva de distribución normal, que
también conocemos con el popular nombre de Campana
de Gauss o Distribución de Gauss en
honor a Carl Friedrich Gauss que la
estudió a fondo. Representa a una familia importante de distribuciones
continuas de probabilidad, que se aplican en muchos campos en los que se llevan
a cabo observaciones y se recogen datos. Dichos campos incluyen estudios
demográficos, estadísticas sanitarias, medidas astronómicas, inteligencia,
genética, estadísticas para las compañías de seguros y un largo etcétera de
materias en las que exista variación en los datos experimentales y en las
características observadas.
La
distribución normal viene definida por dos parámetros clave: la media o
promedio, y la desviación típica, que cuantifica la dispersión o variabilidad
de los datos. La representación gráfica de la distribución normal se realiza
por medio de una curva en forma de campana de característica simetría, con la
mayoría de los valores concentrados en la zona central, y los valores más altos
y más bajos dispersos en los extremos de la curva. Es la célebre campana de
Gauss tan familiar a los estudiantes y a los profesionales de la estadística.
El antropólogo Sir Francis Galton escribió acerca de la distribución normal: no conozco nada que cautive de tal modo la
imaginación como la maravillosa expresión del orden cósmico que expresa la Ley
de frecuencia de error. De haberla conocido, los griegos la hubieran
personificado y deificado. Reina con serenidad y completa modestia en medio de
la más salvaje confusión.
Así
que la fama y los honores del descubrimiento han correspondido a Carl Friedrich
Gauss (1777-1855), pero realmente el matemático francés Abraham
de Moivre (1667-1754) fue
quien describió primero, concretamente en 1733, la curva de distribución normal
o Ley de los errores. Lo hizo en su obra Approximatio
ad summam terminorum binomii (a + b)n in seriem expansi
(Aproximación a la suma de los términos del binomio (a + b)n
desarrollado como una serie). De Moivre investigó la distribución normal cuando
trataba de hallar aproximaciones para la distribución binomial que surge, por
ejemplo, en experimentos de cara o cruz con monedas. En 1782, Pierre Simon
Laplace utilizó la distribución para estudiar errores de medida. Gauss la
aplicó en 1809 para estudiar datos astronómicos.
A lo largo de su vida, De Moivre, que jamás logró salir de la pobreza, sobrevivió jugando al ajedrez en los cafés. Así de injusta y así de cruel resulta a veces la ciencia, exclama nuestro viejo profesor Bigotini que no juega al ajedrez, pero frecuenta los bares como De Moivre.
-¿Sabías
que Mariano es mudo?
-¿Ah,
sí? Que calladito se lo tenía.



