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martes, 17 de febrero de 2026

HERMANN HESSE. ANTIBELICISMO Y ANTINACIONALISMO

 


Hermann Karl Hesse nació en 1877 en Calw, estado de Wurtemberg, en una familia numerosa de misioneros pietistas suabos de origen estonio. El joven Hermann ingresó en el seminario evangélico de Maulbronn, del que escapó a los pocos meses, asfixiado por la rigidez educativa del centro que le impidió estudiar poesía. Seré poeta o nada, se propuso, tal como escribió en su autobiografía. En su obra Unterm rad (Bajo las ruedas) describió aquel opresivo sistema educativo, coincidiendo su análisis con el que hizo Albert Einstein, estudiante en la misma época que Hesse.

Hermann tuvo entonces una mala relación con sus padres, que le arrastraron a un peregrinaje por diferentes escuelas e instituciones educativas. Padeció una crisis depresiva que le llevó al borde del suicidio, con ingreso en un manicomio incluido. En 1893 abandonó los estudios y comenzó a trabajar primero como aprendiz de mecánico, y después como librero, tarea que le sirvió para acrecentar su cultura y su afición a las letras.


En 1896 publicó en una revista vienesa su poema Madonna, en 1898, su primer libro, Romantische Lieder (Canciones románticas), y en 1899 Eine Stunde hinter Mitternacht (Una hora después de medianoche). Fueron un fracaso comercial, pero su publicación resultó un estímulo para el autor. El cambio de siglo le sorprendió trabajando en una librería de Basilea, donde se codeó con las élites culturales de la ciudad suiza. Se libró del durísimo servicio militar alemán por sus problemas visuales, sus neuralgias y sus migrañas.

En 1901 vio cumplido su sueño de viajar a Italia. De vuelta en Basilea, el editor Samuel Fischer se interesó por su novela Peter Camenzind, que se publicó con éxito en 1904. A partir de entonces, Hermann Hesse pudo al fin vivir de la escritura. Se casó con María Bernoulli, descendiente de la famosa familia de científicos suizos. Sus siguientes novelas fueron la ya citada Bajo las ruedas (1906), y Gertrud (1910), reflejo de su crisis matrimonial. Hesse consideró fallidas tanto la novela como su relación con María. En 1911 viajó por Ceilán e Indonesia. A su vuelta publicó Aus Indien (Cuadernos hindúes), y se trasladó con su esposa a Berna.


Al inicio de la Gran Guerra, Hesse se presentó para alistarse, siendo rechazado por el ejército alemán a causa de su mala salud. Durante la contienda trabajó como voluntario en la embajada de Alemania en Berna, para asistir a prisioneros de guerra. La experiencia acentuó su antibelicismo y su antinacionalismo. A finales de 1914 publicó su célebre artículo O Freunde, nicht diese Töne, Amigos, dejemos nuestras disputas, primer verso de la Oda a la Alegría de Schiller. Se colocó con ello en el ojo del huracán político, siendo declarado traidor por la prensa alemana y buena parte de la intelectualidad del momento, exaltada por el pangermanismo que en ese tiempo se abría camino, presagiando ya la tragedia de unas décadas más tarde. La presión, las amenazas, la crisis esquizofrénica de su mujer y la enfermedad de su hijo Martin, pudieron con sus precarios nervios, y tuvo que recibir tratamiento psiquiátrico. Conoció y trató entonces a Carl Gustav Jung, y con él se inició en la abstrusa ciencia del psicoanálisis que vivía sus años más gloriosos. Como escribió Woody Allen, por cinco francos suizos, Jung te psicoanalizaba; por diez, te psicoanalizaba y te planchaba los pantalones; por quince, dejaba que le psicoanalizaras a él y que te llevaras al cine a su sobrina…


No sabemos si Hesse se llevó al cine a la sobrina de Jung, pero parece improbable, porque según confesión propia, tras la ruptura de su matrimonio con María Bernoulli, no volvió a tener contacto físico con ninguna otra mujer. Durante el final de la guerra y los años veinte, el escritor produjo sus obras más célebres, Demian (1919), Siddhartha (1922), En el balneario (1924) y El lobo estepario (1927). En 1924 se casó con una colaboradora, Ruth Wenger, un matrimonio amistoso que nunca fue consumado. Se instaló en la villa de Montagnola, en el cantón suizo de Tesino. En 1932 publicó la que seguramente es su gran obra, El juego de los abalorios, que le valdría el Premio Nobel de literatura en 1946.

Tras la llegada al poder de los nazis, nadie se atrevió a publicar en Alemania ni un solo artículo de Hermann  Hesse. Fue considerado por el régimen un intelectual degenerado y amigo de los judíos. Acogió en su refugio suizo a Bertolt Brecht y Thomas Mann, y a pesar de la caída del nazismo, la estatura intelectual de Hesse no fue reconocida en Alemania hasta bien entrados los años cincuenta. Falleció en su retiro de Montagnola en 1962, cuando contaba ochenta y cinco años. En esta reseña literaria nos centramos en el Hermann Hesse escritor, pero también fue un notable pintor y dibujante con un brillante y personal empleo del color en su obra plástica.

De nuestra biblioteca Bigotini extraemos su relato brevísimo La fábula de los ciegos, haced clic en el enlace para acceder:

https://www.dropbox.com/home/Profesor%20Bigotini?preview=La+f%C3%A1bula+de+los+ciegos.pdf

Este primer dictador de los ciegos empezó por crear un círculo restringido de consejeros, mediante lo cual se adueñó de todas las limosnas. Herman Hesse.


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