
Probablemente la mejor y más recordada etapa
de Joan Bennett como
actriz fue la que le unió al genial director Fritz Lang en los años cuarenta.
Protagonizó bajo sus órdenes cuatro inolvidables películas entre las que
destaca (al menos es mi preferida) La mujer del cuadro de 1944. En
ella, y al lado de Edward G. Robinson, encarnó a una de las mujeres más
misteriosas y atractivas de la historia del celuloide. Eso no le impidió actuar
en los primeros cincuenta en las comedias El padre de la novia, y su
continuación, que dirigió Vincente Minnelli y protagonizó nada menos que
Spencer Tracy.
En este recorrido de recuerdos e imágenes
que venimos haciendo, os proponemos (clic en la foto) un repaso nostálgico al
trabajo de la Bennett, a través de un hermoso montaje fotográfico y musical. ¡A
gozar!
Próxima entrega: Ralfh Bellamy
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