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domingo, 6 de agosto de 2017

DISTANCIAS Y MEDIDAS. CUANDO EL TAMAÑO SÍ IMPORTA


Recordad vuestra infancia. Os resultará más fácil que a mi, que ya la tengo muy lejana. ¿No habéis tenido nunca la fantasía de los mundos infinitos? Representaos un momento toda la inmensidad del universo, las distancias interestelares, la abrumadora magnitud de nuestra galaxia… Imaginad ahora que todo un universo como el nuestro cabe en un minúsculo grano de arena. Si dispusiéramos de un microscopio de suficiente alcance, podríamos adentrarnos en esos mundos que contiene el grano de arena. Quizá en un grano de arena de ese universo hay otro universo aun más pequeño donde otro grano de arena contiene otro universo… La modelo del retrato mira su propio retrato, dentro del cual hay otra modelo igual mirando su retrato que mira… Viene a ser lo mismo. Pero giremos en sentido contrario la rueda del zoom, e imaginemos que también nuestro universo ocupa un minúsculo grano de arena dentro de otro universo, que a su vez no es más que un grano de arena en otro mayor que… Fascinante, ¿verdad?


Este ha sido un argumento recurrente de novelas de ciencia-ficción y diversas fantasías literarias (de esto sabían mucho Jonathan Swift y Jorge Luis Borges). Sin embargo, con los naturales límites de nuestros sentidos y nuestros instrumentos de medida, el universo físico es así en cierta forma. Fijémonos por ejemplo en el apasionante tema de los tamaños y las distancias. En Física, la unidad de longitud es el centímetro (cm), que como sabéis es la centésima parte del metro. En el brillante Siglo de las Luces el metro se definió como “la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre” (el que pasa por París, naturalmente). Como la reproducción del metro patrón basada en esta definición natural tenía muchos inconvenientes, décadas después se estableció definir el metro como “la longitud de un patrón de platino iridiado que se conservaba en la Oficina Internacional de Pesas y Medidas” (de París, naturalmente). En la actualidad se ha renunciado también a esta definición del metro como medición entre trazos, y se admite por la comunidad científica la definición del metro luminoso, a saber: la longitud igual a 1.650.763, 73 longitudes de onda de la luz correspondiente a la radiación rojo-anaranjada emitida por un átomo de gas criptón-86 en un tubo de descarga eléctica. ¡Ahí queda eso!


Si el movimiento se demuestra andando, acaso las medidas se demuestren midiendo, así que aquí os ofrezco una curiosa tabla con las longitudes de diversos objetos y distancias de menor a mayor. Como en muchos casos la cantidad de ceros que seguirían a la unidad es tan abrumadora que ocuparía varias pantallas, me he inclinado por la notación científica con superíndices.

Longitudes expresadas en metros
Núcleo atómico
10-15
Diámetro del átomo de sodio
10-11
Enlace carbono-carbono
1,5 x 10-10
Diámetro del ADN
2 x 10-9
Grosor de un microfilamento
7 x 10-9
Molécula de hemoglobina
10-8
Membrana celular
2 x 10-8
Diámetro de un virus pequeño
3 x 10-8
Diámetro de una bacteria pequeña
2 x 10-7
Longitud de onda de la luz visible
7 x 10-7
Diámetro de una mitocondria
10-6
Diámetro de una bacteria grande
2 x 10-6
Diámetro de una célula hepática de mamífero
2 x 10-5
Huevo de un erizo de mar
7 x 10-5
Diámetro de una ameba gigante
2 x 10-4
Crustáceo pequeño
10-3
Diámetro de un huevo de avestruz
4 x 10-2
Conejo
10-1
Hombre alto
2 x 100 (2 metros)
Ballena azul
3 x 101
Puente de Brooklyn
103
Diámetro de la Tierra
1,3 x 107
Diámetro del Sol
1,2 x 109
Distancia de la Tierra al Sol
1,3 x 1011
Diámetro de nuestra galaxia
1022
Distancia a las galaxias más lejanas
1028


A menudo los números no dan una idea cabal de la realidad de las cosas, y por otra parte, una imagen vale más que mil palabras, así que aquí tenéis una vertiginosa aproximación a lo muy pequeño. El profe os deja. Se siente encoger por momentos, mientras su enorme narizota no deja de crecer.



Mi mujer me dijo: aunque yo prefiero, como tu ya sabes, la del jardinero, por si te interesa pon que estáis a la par, solo que la suya es mucho menos familiar. Y aunque en rigor no es mejor por ser mayor o menor, nunca olvida traerme una flor.  Javier Krahe.