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miércoles, 1 de febrero de 2017

EL CINE ESPAÑOL DURANTE LA REPÚBLICA



En los convulsos años que precedieron a la Guerra Civil Española, el cine no vivió precisamente un momento brillante en nuestro país. Igual que ocurrió en otros lugares de Europa, los cineastas españoles no pudieron competir en una primera etapa con los musicales que llegaban de Hollywood. Fue ya en la segunda parte de la década de los treinta, cuando al fin consiguieron dominar mínimamente la técnica del sonido en el cine.
Siguiendo la estela del cine americano, en el primer sonoro español triunfaron los musicales. Cierto que se trató de producciones muy diferentes a las del otro lado del Atlántico. Los musicales españoles explotaron la veta folklórica, nació así el género que se llamó más tarde la españolada. Una zarzuela filmada, como La verbena de la Paloma tenía que ser necesariamente un éxito. Lo fue de la mano de Benito Perojo.
La estrella masculina de la España republicana era el cantante Angelillo, todo un fenómeno de masas que arrasó en las taquillas. La estrella femenina fue Imperio Argentina. Dirigida por su marido, el realizador aragonés Florián Rey, participó en un puñado de películas exitosas y no carentes de calidad. Nobleza baturra y Morena Clara fueron sin duda las más aplaudidas. La pareja rodó algunos filmes bilingües en los estudios berlineses de la UFA, acaso los únicos de Europa que podían competir a nivel técnico con los hollywoodienses. Al parecer la pizpireta cupletista se encontró como pez en el agua en la Alemania nazi, y es ya célebre el episodio en el que le tiró los tejos el propio fürer en persona.
Hoy os ofrecemos el enlace (haced clic en la carátula) para visionar la secuencia más famosa de Morena Clara (1936), aquella en la que Imperio Argentina y su compañero de reparto, un graciosísimo Miguel Ligero, cantan la célebre copla Échale guindas al pavo. Disfrutad (o padeced) durante tres deliciosos minutos este celuloide rancio.

Próxima entrega: A Dios pongo por testigo...