Alemán,
nacido en Schwäbisch Gmünd, localidad de Suabia cercana a Estrasburgo, en 1484
o 1485, Hans Baldung era el hijo de
un abogado. Ingresó muy joven en el taller de Alberto Durero, siendo su
discípulo más importante. Parece que fue el maestro quien le apodó Grien, el verde, quizá porque solía
vestir ropas de ese color o más probablemente porque Durero tenía la costumbre
de asignar un color a cada aprendiz. Lo cierto es que en un autorretrato de
1526 el ya no tan joven Grien aparece
con ropajes rojos. Fue uno de los artistas más prolíficos del Renacimiento
alemán. Se le atribuyen más de 500
xilografías, la mayor parte ilustraciones para libros, unos 250 dibujos para
vidrieras, y 89 pinturas que han sobrevivido hasta el presente a pesar de que
muchas de sus obras fueron destruidas durante las revueltas iconoclastas de los
reformadores del XVI. A su etapa en el taller de Durero pertenecen algunas
obras notables de Baldung de tema religioso.
El
joven discípulo se ganó la confianza del maestro como lo prueba que durante su
viaje a Venecia, le dejara al mando del taller. Baldung se independizó hacia
1507, pero conservó siempre la impronta de su mentor. Su sensualidad, unida a
un sentimiento muy vivo de lo grotesco, se hace patente en la serie de
alegorías sobre la vida y la muerte que pintó en su madurez. A esta serie
pertenece la obra Las Edades de la Mujer,
que se expone en el Prado, y otras en las que aparece la muerte de forma
obsesiva. La muerte y la doncella, la muerte y el caballero y la muy medieval
danza de la muerte, están presentes en la obra de Baldung. Es tema ya recurrente
en Durero y en otros artistas germánicos del Renacimiento.
La
mayor parte de su producción fueron obras religiosas, como lo fueron las de
todos sus contemporáneos. Pero lo más destacable de Hans Baldung fueron sus
alegorías, tema en el que destacó de manera especial.
Sus
obras de carácter religioso, retablos, trípticos y polípticos, están repartidas
por los templos alemanes, en Estrasburgo, Núremberg o Friburgo. Pinturas de
menor formato pueden admirarse en el Prado de Madrid, en la Galería Uffizi
florentina, en la Academia de Arte de Viena, el Museo de Arte de Basilea, la
Alte Pinakothek de Múnich, el Museo de Bellas Artes de Estrasburgo, el
Thyssen-Bornemisza madrileño, el Augustinermuseum de Friburgo y el Germanisches
Nationalmuseum de Núremberg.
Baldung
se prodigó menos como retratista, aunque nos han llegado varios retratos
notables de hombres y un solo retrato femenino, precisamente el Retrato de una dama que forma parte de
la colección permanente del Museo Thyssen. Os ofrecemos una selección de sus
obras más características.








.jpg)




.jpg)
.jpg)



.jpg)










.jpg)










.jpg)







