
Fourier
participó activamente en la Revolución. Los
diferentes avatares políticos le situaron a un paso del patíbulo, pero la caída
de Robespierre le salvó de la guillotina. Ingresó después en la Escuela Superior Normal de
París, donde tuvo como profesores entre otros nada menos que a Joseph Louis
Lagrange y a Pierre Simon Laplace. Pronto destacó la brillantez de Fourier, lo
que le valió una cátedra en la prestigiosa Escuela Politécnica. En 1798 participó
en la expedición a Egipto de Bonaparte, en la que dirigió la exploración del
Alto Egipto. Fue íntimo del general Kléber y de Jean-François Champollion.
Napoleón le nombró prefecto de Isère, ingresó en la Academia de Ciencias
francesa y en 1822 ascendió a secretario perpetuo de las secciones de física y
matemáticas. Falleció en París en 1830, cuando contaba sesenta y dos años.
En
cuanto a su legado científico, Fourier fue quien desarrolló los modelos
matemáticos y las ecuaciones de la termodinámica. En 1822 publicó su Teoría
Analítica del Calor, solucionando la ecuación mediante series
trigonométricas, estableciendo la representación de cualquier función como
series de senos y cosenos, que conocemos como series de Fourier. A él
hay que atribuir la paternidad del concepto de efecto invernadero de la
atmósfera terrestre.

Quien
escribe estas líneas tuvo oportunidad de estudiar hace años tanto la
transformada de Fourier como la de Laplace, lo que constituye un motivo
adicional más para que desde este bigotiniano foro honremos como merece la
memoria de aquel gran hombre de ciencia.
-Disculpe,
¿quién preside esta Asociación de Expresiones Obsoletas?
-El
menda lerenda pa servir a Dios y a usté.
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