
Pero
detrás del personaje de chulito de cabaret que interpretó en Gilda, había un magnífico actor. Glenn Ford, algo encasillado en papeles de
héroe del western, demostró que no sólo sabía manejar el rifle y fruncir el
ceño, sino que era también un notable actor de comedias. Así lo confirmó en un
film tan delicioso como La casa de té de
la luna de agosto, una comedia de Daniel Mann en la que alternó con Marlon
Brando, y sobre todo en Un gánster para
un milagro, fabuloso film que dirigió Frank Capra en 1961.
Como
modesto homenaje a Glenn Ford os invitamos a ver (clic
en la foto) un recorrido fotográfico y musical por su filmografía.
Próxima entrega: Anthony Mann
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