Roberto
Arlt es uno de
esos benditos escritores malditos imprescindibles para entender la
literatura contemporánea en lengua española. Nació en Buenos Aires
en 1900. Era hijo de un emigrante alemán con el que nunca llegó a
entenderse, y de una italiana enamorada de la poesía, que de niño
le leía a Dante y a Torquato Tasso. Abandonó la casa paterna sin
terminar la escuela elemental, tuvo que ganarse la vida ejerciendo
una multitud de oficios, mientras frecuentaba las bibliotecas
devorando las novelas de Salgari, Verne, Kipling o Stevenson.
Descubrió después a Dostoievski y a Gorki, que le deslumbraron.
Arlt
formó parte del grupo
Boedo, que
tomó su nombre de la célebre zona suburbana rioplatense (San
Juan y Boedo antiguo y todo el cielo… susurra
el tango). Con gran esfuerzo se labró una reputación como
periodista, profesión que le dio de comer durante el resto de su
vida. Su primera gran novela, El
juguete rabioso,
marcó un antes y un después en la literatura argentina. En 1929
publicó Los siete
locos, acaso su obra
más conseguida. Como periodista cabe destacar su labor como
corresponsal en la España prebélica de los años treinta, y sobre
todo su columna Aguafuertes
porteñas, en la que
exhibió un despliegue de humor e ironía, señalando los vicios de
la sociedad bonaerense de su tiempo.

San
Juan y Boedo antiguo y todo el cielo. Pompeya y más allá la
inundación. Tu melena de novia en el recuerdo, y tu nombre flotando
en el adiós…
No hay comentarios:
Publicar un comentario