
El
fenómeno de la superfluidez puede
observarse en muchas sustancias, pero de preferencia suele estudiarse en el
helio-4, el isótopo más común del helio y el más abundante en la naturaleza. El
helio-4 posee dos protones, dos neutrones y dos electrones. Por debajo de una
temperatura crítica extremadamente baja (-271º C), a la que se denomina temperatura
lambda, el helio-4 en estado líquido adquiere de repente la propiedad
de fluir sin aparente fricción. También adquiere una conductividad térmica
millones de veces superior a la del helio líquido normal, y mucho mayor que la
de los mejores conductores metálicos. La explicación a este fenómeno, de muy
difícil encaje tanto en la mecánica de los fluidos, como en las leyes
físico-químicas generales, hay que buscarla en la singular mutación de su
naturaleza atómica. De alguna forma los átomos pierden su identidad individual
y se comportan como una entidad mayor y difusa.
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fuente: cienciaexplicada.com |

Dado
que los superfluidos son capaces de
“explorar” microfisuras y poros microscópicos, introduciéndose en ellos,
resultan muy útiles para detectar fallos en una amplia gama de materiales,
objetos y equipos de precisión, como los que se diseñan para formar parte de los
programas espaciales. Sus posibles aplicaciones en medicina aun pertenecen a la
ciencia-ficción, pero todo se andará. El profe Bigotini os invita, como
siempre, a que como los superfluidos, exploréis a fondo los
recovecos y los más angostos resquicios. Recordad que el pensamiento creativo y
crítico es el único pensamiento libre. No existe otro camino que conduzca al
progreso.
En
estos tiempos se necesita mucho ingenio para cometer un pecado original.
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