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viernes, 7 de febrero de 2025

JOSÉ PEÑARROYA, DON PÍO Y LOS TEBEOS DEL FRANQUISMO

 


El señor con cara de loco que aparece en la foto, era José Peñarroya, un castellonense de Forcall, nacido en 1910. Combatió durante la guerra en el ejército republicano, detalle que al término de la contienda le acarreó, como al resto de españoles en su situación, no pocas dificultades. Tuvo que ganarse la vida como contable, hasta que su habilidad con el lápiz le abrió las puertas de los Estudios Chamartín, donde se produjeron los primeros cortos de animación en España. Comenzó a colaborar en Bruguera a partir de 1947, dibujando para las revistas Pulgarcito y DDT, por entonces las más populares entre la chiquillería. En Bruguera formó Peñarroya un trío irrepetible con Cifré y Escobar, quienes también merecen un lugar de honor en nuestra Historia de la Historieta. Más que compañeros de trabajo, fueron los tres verdaderos amigos. Compartieron un estudio alquilado, y pasaban los domingos juntos en el campo buscando setas. En esta primera época con Bruguera aparecieron sus personajes más recordados: Don Pío, Gordito Relleno, Calixto o Don Berrinche.

En 1957, descontentos con el trato de la editorial, Peñarroya, junto a los citados Escobar y Cifré, y junto a Conti y Giner, que se les unieron, crearon una empresa autogestionaria que editó la revista Tío Vivo. Como los derechos de sus historietas pertenecían a Bruguera, Peñarroya tuvo que crear otras nuevas, entre las que destacó La familia Pi, con similitudes muy evidentes con la de Don Pío.

A pesar del éxito de Tío Vivo, aquel grupo de amigos no gestionó bien la empresa, que acabó por desaparecer. Volvieron todos al redil de Bruguera donde continuaron sus carreras. De la segunda etapa de Peñarroya en la firma, además de sus series más clásicas, podemos recordar las de Floripondia Piripí, Pitagorín o Pepe, el hincha, inspirada ésta última en la pasión por el fútbol de su autor.

Pero sin duda las historietas más emblemáticas de José Peñarroya fueron Don Pío y Gordito Relleno, cargadas ambas de un humor ingenuo y un poco amargo, no exento de una pizca de crítica social, la poca que podía hacerse en aquella época negra en la que cada viñeta era mirada con lupa por la censura franquista. La ironía y la intención crítica del artista están sobre todo presentes en Don Pío. Su protagonista es un modesto empleado, honrado y trabajador, siempre abrumado por la tiranía de su jefe, y hasta por la de su esposa, Doña Benita, empeñada constantemente en superar a sus vecinas y en ascender en una escala social en la que resulta del todo imposible subir un solo peldaño. Las letras, las hipotecas, las deudas, y el no llegar nunca a fin de mes, constituyen el pan de cada día del pobre Don Pío. Si el Carpanta de Escobar es un marginado, un sin techo que las pasa moradas, el Don Pío de Peñarroya no le va a la zaga en tribulaciones. Tiene un trabajo, un hogar y una esposa, sí, pero en esencia, vive la misma pesadilla que el pobre Carpanta. La misma que vivían millones de españoles explotados y humillados, a los que se hurtó hasta el derecho a la protesta.

Aquí os dejamos, como siempre, una selección de páginas de José Peñarroya, otro superviviente que llenó nuestra infancia de sonrisas, aunque fueran un poco tristes.






















martes, 4 de febrero de 2025

HOPE LANGE, UNA VIDA ANTE LAS CÁMARAS

 



Hija de un músico y una actriz, la pequeña Hope Lange comenzó muy jovencita a ponerse ante las cámaras. Fueron primero las cámaras de los fotógrafos, cuando se inició como modelo infantil aún antes de empezar en el instituto. Una foto publicitaria en la que aparecía con un extraño sombrero que se comercializó como transistor, la lanzó a la fama. La chica de la radio en la cabeza, que aparecía en diarios, revistas y carteles, se convirtió en un rostro popular, y la jovencísima Hope inició su carrera como actriz primero en televisión, y poco después en los platós hollywoodienses. Debutó con un papel secundario en Bus Stop, junto a Marilyn Monroe y Don Murray, que se acabó convirtiendo en su primer marido en cuanto la pequeña Hope tuvo edad suficiente para casarse. Actuó también en La verdadera historia de Jesse James, formando una pareja encantadora con el entonces también jovencísimo Robert Wagner. La contrató la Warner, y fue en aquella firma donde cosechó sus mayores éxitos: Peyton Place, por la que obtuvo varios premios, El baile de los malditos, Un gánster para un milagro, de Frank Capra, junto a Glenn Ford y Bette Davis, y hasta llegó a ser la partenaire del rey del rock, nada menos que Elvis Presley en persona, en el que fue una especie de intento fallido de introducir al ídolo en un guión más dramático que aquellas comedias musicales que protagonizaba.

Después su carrera cinematográfica declinó un tanto, y Hope Lange, ya algo más madura, se centró en las series televisivas, actuando en algunas muy exitosas en América. Alternó, no obstante, la televisión con ocasionales apariciones en el cine, adaptándose muy bien a papeles de mujeres de edad.

En el terreno amoroso, además de su primer matrimonio con Don Murray, tuvo otros dos, uno con el productor Alan Pakula, y el último ya en edad provecta, con el también productor Charles Hollerith. Se le conocieron además varios affaires amorosos, por ejemplo, con Glenn Ford o con Frank Sinatra. En definitiva, la pequeña Hope Lange tuvo finalmente una larga vida ante las cámaras. Para recordarla, os ofrecemos el enlace con un video que repasa su biografía y muestra diversas imágenes de la actriz.

La vida y el triste final de Hope Lange

https://www.youtube.com/watch?v=9POLEeg-wi0

Próxima entrega: Steve McQueen


sábado, 1 de febrero de 2025

LA CAZA DE JUDÍOS EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XIV

 


El clima antijudío, que había ido creciendo en el resto de Europa durante el siglo XIII, al que contribuyeron las  duras medidas contra los hebreos del Concilio de Letrán (1215), se instaló en la península con algún retraso, pero con idéntica o aún mayor crudeza. Se habían tomado medidas radicales contra la comunidad judía en Inglaterra y en Francia, concretamente en París, donde se produjo una quema masiva de ejemplares del Talmud. Navarra, más ligada a sus vecinos franceses que el resto de los reinos peninsulares, fue testigo del estallido de la violencia contra las juderías de 1328. Lideró el movimiento antijudío fray Pedro de Olligoyen, un franciscano  exaltado al frente de un violento grupo autodenominado los matadores de judíos. La inquina contra la raza hebrea se agravó con las sucesivas epidemias de peste, tragedia que se dio en achacar a las diabólicas artes de los judíos, de manera que en muchos lugares se tomaron como chivo expiatorio.


En la Corona de Aragón se produjeron asaltos a las juderías con gran profusión de sangre en Barcelona, Cervera, Lérida, Tárrega, y Gerona, siempre bajo la acusación de ser los judíos causantes o propagadores de la peste negra.

En la Corona de Castilla el cada día mayor rechazo a los judíos se contaminó además de política. Enrique de Trastámara, el príncipe bastardo aspirante al trono, alentó durante la guerra sucesoria el creciente antijudaísmo, para atraer simpatizantes a su causa. Las tropas trastamaristas  actuaron con inusitada violencia contra juderías en tierras palentinas y burgalesas, exigiéndoles grandes sumas de dinero que sirvieron para financiar la guerra civil. Una vez entronizado como Enrique II, el Trastámara intentó dar marcha atrás, pero ya era tarde. Durante su reinado las tierras castellanas y leonesas se convirtieron en un infierno para los seguidores de la ley mosaica, tal como lo recogió en aquel tiempo el cronista hebreo Menahem ben Zerak. Tanto muchos procuradores de villas y ciudades castellanas, como las mismas Cortes, patrocinaron durísimos ataques contra los judíos. El canciller Pedro López de Ayala escribió en su Rimado de Palacio:

Allí vienen los judíos, que están aparejados

para beber la sangre de los pobres cuytados.


Pero los mayores  y más feroces ataques a las juderías se produjeron ya en la última década del siglo XIV. Fallecidos el rey castellano Juan I y el obispo de Sevilla, don Pedro Gómez Barroso, que prudentemente contuvieron la furia antijudía en Andalucía, Ferrán Martínez, un arcediano de Écija, exaltado incendiario de juderías, se puso al frente del movimiento popular antihebreo, propagándose la violencia primero al valle del Guadalquivir, y después a muchos otros lugares de la meseta castellana y de la Corona de Aragón. A propósito del caso, seguimos la crónica del citado Pedro López de Ayala: Perdiéronse por este levantamiento en este tiempo las aljamas de los judíos de Sevilla e Córdoba e Burgos e Toledo e Logroño e otras muchas del regno; e en Aragón las de Barcelona e Valencia e otras muchas; e los que escaparon quedaron muy pobres. El número de víctimas judías de los desórdenes de 1391 se ha estimado en unas cuatro mil, y es muy posible que los cálculos hayan quedado cortos.


Consecuencia directa de aquellos estallidos de violencia fue la conversión masiva de miles de judíos que aceptaron el bautismo no por convicción, sino sencillamente para salvar sus vidas. En los años siguientes, muchos predicadores en Castilla y el valenciano Vicente Ferrer en Aragón, se esforzaron por atraer a la fe cristiana a muchos judíos. La mayor parte de las conversiones no fueron sinceras, lo que causó la pervivencia de un creciente criptojudaísmo en los reinos peninsulares. Los nuevos cristianos y sus descendientes continuaron practicando su vieja religión en la intimidad de sus hogares, aunque de puertas afuera simularan ser cristianos y hasta algunos profesaran como religiosos. Con el tiempo, volvería a encenderse la mecha que estalló en nuevos conflictos y en interminables violencias que iban a prolongarse hasta la definitiva expulsión de los judíos durante el reinado de los Reyes Católicos.

Capítulo aparte merecen los conversos sinceros. Algunos de ellos lo fueron tanto y con tal intensidad, que se acabarían convirtiendo en los más feroces inquisidores y celosos perseguidores de judíos y de moros. No hay peor cuña que la de la misma madera.

-Querida, acabo de romper un plato en la cocina.

-Ahora mismo voy con la escoba.

-Mujer, no es tan urgente, puedes venir andando.


miércoles, 29 de enero de 2025

JAMES GEORGE FRAZER. LA RAMA DORADA

 


Este escocés nacido en Glasgow en 1854, fue el mayor antropólogo cultural de la historia. James George Frazer inició sus estudios en Edimburgo, los continuó en Cambridge, y desde su conclusión se dedicó al estudio, la investigación y la docencia en esa prestigiosa  universidad. En su discreta biografía personal no aparece ningún hito digno de ser destacado de manera especial. Llevó Frazer una vida tranquila y aislada dedicada siempre a sus investigaciones antropológicas, hasta su fallecimiento que se produjo en Cambridge en 1941, cuando contaba ochenta y siete años de edad. Padeció durante las últimas décadas de su existencia, una profunda ceguera, lo que contribuyó a acentuar aún más su vida de aislamiento. Fue miembro de la Royal Society londinense y recibió el título de Sir.

Podemos considerar a Frazer el padre de la teoría antropológica tal como se entiende modernamente. Sus investigaciones sobre folklore y mitología no han sido superadas, aunque también sus trabajos han tenido algunos detractores.


Quienes no comulgan con las líneas generales de su legado antropológico, han tachado a Frazer de pesado intelectual victoriano. Su prosa es ciertamente barroca y por momentos, abigarrada, lo que, a juicio de quien esto escribe, no resta un ápice de rigor científico a sus postulados. Con independencia de la opinión que merezcan sus estudios, leyéndole en castellano, su calidad literaria varía enormemente en función de la calidad de la traducción, tal como ocurre con muchos autores de otras lenguas.

Su obra incluye tratados sobre autores antiguos como Platón, Ovidio, el pseudo Apolodoro o Pausanias, sobre cuya descripción de Grecia, escribió un prolijo comentario en seis volúmenes. Su interés antropológico le llevó también a escribir sobre tótems, tabús, folklore o religiones antiguas, entre otros muchos temas relacionados. Pero la obra monumental de Sir James George Frazer es sin duda ninguna La rama de oro, pieza imprescindible para la antropología moderna, que su autor fue ampliando desde su primera publicación en 1890 hasta 1936.


La rama de oro parte de una investigación muy concreta sobre un pequeño problema, el de explicar los ritos que regulaban la sucesión del sacerdocio de la diosa Diana, en el italiano bosque de Nemi, en Aricia. A partir de ahí, la obra de Frazer se ramifica y se extiende a los dioses agrícolas, a los mitos sobre la vegetación, a la magia simpatética, los ritos de fertilidad, el consumo de alucinógenos con fines religiosos, las víctimas propiciatorias, el culto a los muertos, el origen de las religiones…, un completo tratado que desarrolla el casi inabarcable tesoro de conocimiento acumulado por su autor. Trascendiendo lo anecdótico, la obra de Frazer establece la identidad de la mayor parte de los mitos de todas las culturas ancestrales. Desde el punto de vista estrictamente literario, La rama ha servido de fecunda inspiración a varias generaciones de poetas. Es, por supuesto, la obra que nuestra biblioteca Bigotini se complace en ofrecer a sus lectores. Hágase clic en el enlace, y disfrútese este monumento antropológico y literario. 

https://www.dropbox.com/home/Profesor%20Bigotini?preview=Frazer%2C+James+George+-+La+Rama+Dorada.pdf

El mundo espiritual, igual que el mundo físico, no está exento del cambio incesante, del flujo perpetuo. James George Frazer.


sábado, 25 de enero de 2025

TERROR EN LA GRANJA. EL SILENCIO DE LOS CORDEROS.

 


Para aviso de prudentes, y honesto regocijo de grandes y chicos, reproducimos a continuación la consulta que nos hace un entrañable y candoroso granjero:

Amigos de Bigotini: mis padres eran granjeros, mis abuelos eran granjeros, y yo, que soy hijo de mis padres y nieto de mis abuelos desde mi más tierna infancia, ante la disyuntiva de regentar una explotación ganadera o ser granjero, opté por esta última por considerarla más apegada a la tradición y mucho más ética (aborrezco a los explotadores).

Bueno, como dicen las gallinas, al grano. Nunca me habría imaginado que a los animales se les daba tal cantidad de sustancias. Hay un producto para todo, para el piojuelo, para que no enfermen, por si aun así enferman, para parásitos, para mejorar la salud y rendimiento de las aves durante la cría y el período reproductivo, para la cáscara… ¡de los huevos! (perdón por el exabrupto, pero es que estoy muy nervioso)…

Siempre me he ceñido a las indicaciones de las etiquetas. Eran instrucciones tan inocuas que parecía que el producto a aplicar fuese totalmente inofensivo: “diluir 10 ml. de producto para cada litro de agua y pulverizar… o pasar un paño y dejar secar, con agua templada…” o “aplicar ½ cucharadita…” Había párrafos que rezaban: “desinfectante para huevos: efectivo contra las bacterias, hongos y virus, no es toxico ni corrosivo, completamente biodegradable”… Estuve a punto de utilizar aquello como gel de baño…

El caso es que últimamente estoy muy malito, amigos. Así que confiando en el rigor, la erudición y la modestia que destilan todos y cada uno de los párrafos de su simpático blog, me dirijo a ustedes en la confianza de hallar en su respuesta alivio y consuelo.

 Sinceramente suyo,

Aitor Tilla

de Ajo (Cantabria).


Mon cheri:

Conviene tener presente que aparte de los diferentes bichos y parásitos, y desde luego aparte de los habitantes de la granja de cuatro patas, existe un animal infinitamente más peligroso que todos ellos. Tiene sólo dos patas, pero mete una de ellas continuamente. ¿Adivinas a quién me refiero? ¡No por Dios! La gallina es de otra adivinanza. Me refiero al hombre, hombre… En fin, dejemos los acertijos. He aquí algunas de las actitudes y prácticas de mayor riesgo:

 

No leer la letra pequeña. Es como un contrato entre el fabricante y el usuario, y lo estás firmando sin leerlo.

No preguntar.

No lavarse las manos.

Falta de higiene en general. Comer si haberse aseado, o hacerlo en zonas comunes de la granja.

No ventilar.

No usar guantes.

No curarse y no cubrir las heridas.

No consultar al médico.

No solicitar asesoramiento técnico.

No utilizar los equipos de protección personal obligatorios y adecuados a cada tarea.

No proteger las vías respiratorias frente al polvo que se genera o cuando se suministran los medicamentos a los animales...

 

Aquí abajo encontrarás todo lo que debes tener presente sobre riesgos en explotaciones ganaderas (perdón, granjas).

 

1- Infestación:

Ectoparásitos, chinches, piojos, pulgas, ladillas, garrapatas, sarna…,

provenientes de animales o de zonas de trabajo en contacto directo con animales.

Picaduras de parásitos en accidentes (pinchazos, cortes, golpes) en el lugar de trabajo que dan lugar a heridas sucias.

Enfermedades de transmisión animal

Tétanos (heridas)

Carbunco (bacilo)

Rabia (mordeduras)

 

 

2 – Exposición a agentes químicos:

Provenientes de productos fitosanitarios y aplicación de biocidas.

En operaciones de inmersión,  pulverización sobre animales, aplicación de etiquetas impregnadas.

En procesos de desparasitación de ganado.

En los procesos de control de plagas y enfermedades.

Reacciones alérgicas y sensibilizaciones.

Alteraciones del sistema nervioso.

Alteraciones del sistema endocrino.

Intoxicaciones.

Hipersensibilizaciones.

Alergias.

Antibióticos y otros productos farmacológicos.

Control de enfermedades y parásitos.

Administración de fármacos por vía intravenosa.

Contacto con sustancias cáusticas, tóxicas y corrosivas.

Actividades de limpieza de locales, hidrolimpiadoras, ordeñadoras y tanques refrigerantes.

Utilización, mantenimiento y reparación de máquinas de desinfección, etc.

Quemaduras.

Ulceraciones.

Necrosis de tejidos.

Intoxicaciones.

Gases tóxicos y asfixiantes.

Actividades de manipulación y limpieza de camas, depósitos de estiércol y purines, trabajos en espacios confinados…

Asfixias.

Asma.

Edema pulmonar.

Polvo.

Manejo de productos para la alimentación animal.

Limpieza de establos e instalaciones.

Irritación de vías respiratorias.

Irritación ocular.

Reacciones alérgicas.

Sensibilizaciones.

Asfixia.

 

 

3 – Exposición a agentes biológicos:

Hongos, virus y bacterias, provenientes de animales o de zonas de trabajo.

Esporas provenientes del forraje.

Animales silvestres contaminados.

Orina de ratas.

En trabajos en contacto directo con animales.

En accidentes (pinchazos, cortes, golpes) en el lugar de trabajo que dan lugar a heridas e inoculaciones.

Manejo de purines y estiércol.

Mordedura de animales.

En operaciones de manipulación de forraje en espacios cerrados poco ventilados.

En localizaciones donde existan animales silvestres  ratas, conejos, palomas…

En operaciones de despelleje o descuartice de piezas de animales silvestres.

Presencia de orina de ratas cerca o en los alimentos de animales o personas.

Zoonosis.

Alergias

Tétanos

Carbunco

Rabia

Toxoplasmosis, leptosporiasis, tularemia y pulmón del granjero

Toxoplasma gondii:

Protozoo que parasita en especies tanto silvestres (ratas, gorriones…) como domésticas (gatos…)

Falta general de higiene.

Por comer alimentos contaminados por las heces de animales contagiados.

Por no desparasitar a los animales (incluidos los de compañía).

Permitir que animales (gatos…) entren en espacios humanos (cocina, comedor, dormitorio…)

La toxoplasmosis puede causar infecciones leves y asintomáticas, así como infecciones mortales que afectan mayormente al feto

También puede revestir gravedad cuando afecta a recién necidos, ancianos y personas vulnerables por su condición de déficit de inmunidad.

 

 

Bacillus anthracis:

Microorganismo esporogénico que puede permanecer en el ambiente durante muchos años

Por contacto directo con animales enfermos o sus restos

Manipular sin protección (incluida mascarilla) cadáveres de animales.

Por picaduras de parásitos (que la transmiten de los animales enfermos)

Por enterrar cadáveres de animales en lugares no aislados y sin aplicación de cal viva (contaminación de suelos y pastos por esporas)

Esporas provenientes del forraje

Carbunco

Lisavirus LME

Se encuentra en la saliva y en las secreciones de los animales infectados

Mordedura de animales que tienen la enfermedad (perros, ratas, zorros…)

Rabia: enfermedad aguda infecciosa viral del sistema nervioso central

Bacilo Clostridium tetani localizado en:

intestinos de rumiantes.

Suelo

Heces

Estiércol contaminado

Clavos, anzuelos, cuchillas oxidadas

Heridas sucias producidas por herramientas, clavos…

Mordeduras de perro que tienen la enfermedad.

Se introduce al cuerpo a través de heridas abiertas por contacto con tierra, estiércol contaminado; por cortes o penetración de algún objeto oxidado como: clavos, anzuelos, cuchillas oxidadas.

Tetanos

Potentes neurotoxinas producidas por una bacteria, que afectan el sistema nervioso y genera violentas contracciones musculares.

Micobacterium tuberculosis y micobacterium bovis

Manejo del ganado: se contagia por vía aérea

Con la ingestión de leche y productos lácteos de animales enfermos

Al contacto con animales enfermos y con sus excrementos

Tuberculosis:

infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos (también el sistema nervioso central, el sistema linfático, el sistema circulatorio, el sistema genitourinario, el aparato digestivo, los huesos, las articulaciones e incluso la piel.)

 

Brucella en ganado vacuno, porcino, ovino y caprino

Por contacto directo con animales infectados o con sus excrementos.

Por inhalación de polvo contaminado de excretas o de lana;

Persona a persona: contagio común.

Manipular fetos o productos fetales. (A través de la piel en maniobras obstétricas en bovino... las secreciones fetales son muy contaminantes)

Al contacto con personas infectadas.

Por accidente, al pincharse con las agujas con las que se les vacuna o se les inyecta medicinas.

Al inhalar polvo contaminado

Al comer productos lácteos elaborados con leche de animales enfermos… y por ingestión de carnes, verduras, agua contaminada;

La puerta de entrada es digestiva, respiratoria o cutánea, a través de lesiones en la piel y mucosas.

Brucelosis humana: enfermedad de Bang

septicemia: presencia y crecimiento de gérmenes en la sangre.


Ahora que ya conoces los riesgos, no tienes excusa. Utiliza siempre las protecciones, ventila, ponte mascarilla y guantes, extrema la higiene personal y mantén siempre limpias las instalaciones. Lee también los prospectos hasta donde te alcance la vista. Los últimos párrafos de letra microscópica están siendo descifrados por expertos en nanotecnología. Esperamos tener resultados muy pronto.

Para triunfar en la política la clave está en la honradez. Olvídate de la honradez y tienes el triunfo asegurado.  Manual del político.


miércoles, 22 de enero de 2025

LA PARÁBOLA SEMICÚBICA DE NEILE

 


Históricamente las primeras tentativas de rectificar la elipse y la hipérbola no tuvieron éxito. Un sabio de la talla de René Descartes llegó a conjeturar que no todas las curvas podían rectificarse. No obstante, Evangelista Torricelli rectificó la espiral logarítmica, como vimos aquí en un reciente artículo. Aquella fue, aparte de la circunferencia, la primera línea curva cuya longitud se determinó. Poco después, en 1658, el arquitecto y geómetra inglés Christopher Wren rectificó la cicloide.

Un año antes, en 1657, el matemático también inglés William Neile, fue el primero en  rectificar una curva algebraica no trivial, o lo que es lo mismo, encontró su longitud de arco. Esta curva tan singular recibe el nombre de parábola semicúbica. Viene definida por x3 = ay2. ¿Por qué semicúbica? Se comprende enseguida si la escribimos como y = + ax2/3. Expresada de esta manera resulta más fácil comprender la denominación de semicúbica.


El trabajo de William Neile apareció mencionado por vez primera en la obra De Cycloide, publicada en 1659 por su compatriota el matemático John Wallis, cuyo retrato reproducimos. Así, como suele ocurrir a menudo, algunos grandes de la ciencia no obtienen el reconocimiento que se les debe. En este caso, a Wallis correspondió la gloria, mientras que Neile permaneció durante décadas en el olvido. Ni siquiera hemos podido encontrar un retrato suyo.

Avanzando cronológicamente, en 1687, el matemático y físico holandés Christiaan Huygens acuñó la demostración de que la parábola semicúbica es una curva tal que una partícula que se desplaza por ella impulsada por la fuerza de la gravedad, cubre distancias verticales iguales en tiempos iguales. La parábola semicúbica puede expresarse también por medio de dos ecuaciones:

x = t2

y = at3

Con esta notación, la longitud de la curva en función de t es (1/27) x (4 + 9t2)3/2 – 8/27. Es decir, la curva tiene esta longitud en el intervalo de 0 a t. En la literatura matemática, encontramos por lo general la parábola de Neile expresada como y3 = ax2, lo que permite que el vértice de la curva apunte hacia abajo en el eje y, en lugar de apuntar a la izquierda en el eje x. Este hallazgo, cuya reseña tomamos de Clifford Pickover, atesora un amplio abanico de aplicaciones útiles en muchos campos de la ciencia y la tecnología, como la balística o el cálculo de trayectorias curvas de diversos objetos, desde meteoritos a partículas subatómicas.

Un buen diplomático es alguien que antes de decir algo lo piensa muchas veces, y finalmente no dice nada. Winston Churchill.


sábado, 18 de enero de 2025

FRANCISCO DARNÍS, UN JABATO DEL DIBUJO


 

Francisco Darnís Vicente fue un barcelonés nacido en 1910. Trabajó en su juventud como ebanista y afinador de pianos, hasta que, por causa de un accidente que le tuvo inactivo una temporada, comenzó a dibujar. Lo hizo primero siguiendo el estilo del maestro Segrelles, y poco después imitando el trazo del gran Alex Raymond, probablemente su principal influencia artística. Durante sus primeros pasos en el tebeo español, alternó el dibujo humorístico con el de corte realista, en el que siempre se desenvolvió mucho mejor. Se inició en 1928 dibujando las aventuras de Corazón Leal para la revista Rin Tin Tin. Dibujó también la serie Los vampiros del aire, con guiones de José María Canellas. Colaboró en publicaciones de diferentes editoriales gráficas, Marco, Bruguera, Toray… en semanarios como Hazañas del Oeste, La Risa infantil, El Coyote, El Campeón o Hazañas Bélicas.

Pero su serie más conocida y admirada fue El Jabato, que inauguró en 1958, con los guiones de Víctor Mora, el mismo guionista de El Capitán Trueno que dibujaba Ambrós, a quién dedicaremos otra entrega en nuestra Historia del Cómic. Víctor Mora, trabajador infatigable, creó a su alrededor toda una industria del tebeo español de aventuras, del que estuvimos pendientes varias generaciones de chicos. El gran éxito de El Jabato obligó a Mora y Darnís a contratar ayudantes para cubrir la demanda de nuevas publicaciones. Destacaron entre ellos Jaime Juez, Luis Ramos, Luis Coch, Juan Escandell, Tomás Marco Nadal, Juan Martínez Osete, Manuel Carregal o Víctor Arriazu, básicamente los mismos que también colaboraron con Ambrós en El Capitán Trueno. Esa labor de equipo, unida al sello inconfundible de Víctor Mora, fue la causa de que ambas series se parecieran tanto. Fueron similares hasta en sus personajes secundarios, el forzudo Taurus y el esmirriado Fideo de Mileto en el caso de El Jabato, copias de los Goliat y Crispín de El Capitán Trueno. Desbordado por el trabajo, Francisco Darnís prácticamente se ocupaba de los primeros borradores a lápiz, que sus ayudantes repasaban, entintaban y coloreaban en el caso de las llamativas portadas. Darnís falleció en 1966 con sólo cincuenta y seis años, víctima de un ictus. Con él desapareció El Jabato, aunque después se publicarían algunos álbumes recopilatorios. Os dejamos aquí una selección de sus páginas y dibujos.