Sófocles, junto a Eurípides y Esquilo, completa
el trío de grandes trágicos de la Grecia clásica. Nació en Colono, una
población cercana a Atenas, hacia 497 o 496 a.C. en el seno de una familia de
campesinos acomodados. Su padre, Sófilo, fue al parecer, poeta y quizá autor de
alguna comedia. El joven Sófocles aprendió con su maestro Lampro poesía, música
y danza. Hacia 460 se casó con Nicóstrata con la que tuvo a su hijo Iofonte,
que también se dedicó a la tragedia. Ya viejo, Sófocles se enamoró de la
meretriz Teóride de Sición, con la que tuvo otro hijo, Aristón, que sería el
padre de Sófocles el Joven, también escritor de tragedias. Algún biógrafo
atribuye a Sófocles otros tres hijos de los que no se tienen más noticias. En
todo caso, puede verse que se trató de una familia muy literaria en la que
florecieron los dramaturgos.
Aparte
de su labor poética, Sófocles participó activamente en la política de la Atenas
de su tiempo. Perteneció al consejo de
los diez, fue heletómano, una
especie de ministro de finanzas, y más tarde estratego en la guerra de Samos, durante el mandato de Pericles.
Dirigió entonces la flota ateniense que resultó derrotada en Meliso. Se
atribuye también a Sófocles el fracaso de la expedición a Sicilia, así que como estratego no se lució precisamente. A
pesar de ello, fue siempre muy popular y querido entre sus paisanos que le
admiraron y hasta le recompensaron cuando recuperó una valiosa corona de oro
que había sido robada. Dijo Sófocles que el paradero de la joya le había sido
revelado por Heracles en una aparición, y con los dineros de la recompensa erigió
un santuario dedicado a Heracles
denunciador. Desempeñó también funciones religiosas, y parece que fue quien
introdujo formalmente en Atenas el culto a Asclepio
sanador. En el capítulo monetario, Sófocles tuvo fama de tacaño. Su hijo
Iofonte llegó a querellarse con él a cuenta de ciertos dineros. Falleció en 406
o 405 a.C. Se decretó luto en Atenas, y el poeta Frínico le dedicó estos
versos:
Bienaventurado Sófocles, que después de una larga vida
murió como un hombre feliz e ingenioso.
Hizo muchas hermosas tragedias.
Tuvo un fin agradable sin dolor alguno.
Se atribuye
a Sófocles la autoría de entre 120 y 130 tragedias. Compitió en treinta
concursos de las fiestas Dionisias, en las que venció en dieciocho ocasiones.
Se dice que en 468 venció incluso al mismo Esquilo, único dramaturgo que
consiguió tal hazaña. También compitió al menos seis veces en las fiestas
Leneas.
De
su extensa producción dramática, sólo han llegado hasta nosotros siete
tragedias completas: Edipo rey, Edipo en
Colono, Antígona, Áyax, Las Traquinias, Electra y Filoctetes. En la escena griega se le atribuye el aumento de dos a
tres actores principales. Aumentó también el coro de doce a quince componentes,
introdujo muchas innovaciones en escenografía, y fuera de la escena fundó el Tiaso de las musas, un espacio dedicado
a ellas, donde se reunían artistas y poetas.
En
las tragedias de Sófocles predomina un sentido fatalista de la existencia, por
el que el destino de los protagonistas está escrito, y no es posible cambiarlo.
Esa impotencia para alterar el designio de los dioses se manifiesta de manera
especial en el personaje de Edipo, a quien el oráculo había advertido que
mataría a su padre y yacería con su madre. El joven Edipo, tratando de huir de
su destino, cae fatalmente en él, asesinando a Layo, su padre, sin saber que lo
era, y desposando a Yocasta, su verdadera madre.
Sófocles
es también el inventor en dramaturgia de la ironía
trágica, por la que personajes favorecidos de la fortuna como Filoctetes,
acaban en la miseria más absoluta, o grandes héroes como Áyax, se convierten en
criaturas débiles y medrosas.
Para recordar la grandeza trágica de Sófocles, traemos aquí el enlace con la versión digital de su Edipo rey.
https://www.dropbox.com/home/Profesor%20Bigotini?preview=EDIPO.pdf
¿Dónde podrá encontrarse la huella de una antigua culpa? Sófocles. Edipo rey.








































