Antonio
Martínez de Cala y Xarana, más conocido como Antonio
de Nebrija o de Lebrija, nació en esa localidad sevillana en
1444. Firmó muchas de sus obras como Elio Antonio de Nebrija, nombre por el que
se le conoció en Italia (Bolonia), en cuyo Colegio de España residió y sentó
cátedra durante años. Nebrija fue humanista, polímata, filólogo, historiador,
pedagogo, gramático, traductor, exégeta, lingüista, lexicógrafo, impresor,
editor, cronista real, escritor y poeta. Conocía al detalle el estudio
trilingüe, latín, griego y hebreo. Fue el más destacado miembro de la escuela salmantina,
y fue en definitiva, la definición andante y pensante de lo que vulgarmente
llamamos un sabio del Renacimiento, que abarcó todas las ramas del
conocimiento.
Si
hemos de creer a Américo Castro, el padre de Nebrija procedía de una familia marrana, y su madre de judeoconversos
sevillanos, bautizados a raíz de las violentas matanzas de judíos de 1391.
Sobre esto hay controversia, pues a pesar de sus amplios conocimientos del
hebreo, que según los especialistas, superaban con creces el de quienes lo habían
estudiado con él, en su proceso inquisitorial, los inquisidores no utilizaron
esa condición como agravante, algo que solían hacer sistemáticamente. Nebrija
salió airoso de su proceso y jamás halló obstáculos para estudiar o enseñar en
Bolonia, en Salamanca o en Alcalá. Sin embargo, una de sus hijas, Sabina de
Solís, contrajo matrimonio con el bachiller Juan Romero, converso sevillano, lo
que abonaría la tesis del origen judío de Nebrija, ya que dentro de ese grupo
social solía reinar la endogamia.
Fue
consejero de los Reyes Católicos, manteniendo estrecha vinculación a Fernando
de Aragón. Intervino como latinista en la Biblia
políglota complutense que patrocinó el cardenal Cisneros. Según parece, la
divisa Tanto monta, que se añadió al
escudo de Fernando el Católico, fue ideada por Nebrija. Aludía al nudo gordiano
que según la tradición cortó con su espada Alejandro Magno, añadiendo al mote
la coletilla de nada importa, dando
así a entender que resulta indiferente deshacer el nudo o cortarlo, que el fin
justifica los medios, idea muy maquiavélica, y que en definitiva, a un monarca
tan poderoso no hay obstáculo que le detenga. El segundo componente de la
frase, tanto monta, monta tanto, Isabel
como Fernando, fue un añadido moderno del siglo XIX, que hace referencia al
equilibrio entre los dos reinos de Castilla y Aragón, pero que es una invención
sin el menor soporte histórico.
Durante su estancia en Salamanca, Nebrija visitó Zamora donde copió y tradujo ciertas inscripciones antiguas, lo que le convierte también en precursor de la paleografía. En cuanto a sus obras, muchas de ellas están escritas en latín, lengua franca de la intelectualidad europea. De entre las escritas en romance destacan las dedicadas a la gramática, la sintaxis y la ortografía castellanas. Y de todas ellas, destaca su Gramática de la lengua castellana que le ha hecho inmortal. Fue la primera gramática de una lengua europea. Es por supuesto, la obra que nuestra biblioteca Bigotini os pone al alcance de un clic con el que puede accederse a su versión digital:
https://www.dropbox.com/home/Profesor%20Bigotini?preview=Gram%C3%A1tica+de+la+lengua+castellana.pdf
Gentiles nombres llaman los gramáticos aquellos que significan alguna gente, como español, andaluz, sevillano…




































.jpg)





