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jueves, 5 de marzo de 2026

MEZCLADORAS DE CEMENTO Y HORMIGONERAS. A VUELTAS CON LA SEGURIDAD

 


Las mezcladoras de cemento u hormigón, también conocidas como hormigoneras o pasteras, son máquinas simples, que funcionan con un motor eléctrico, cuya utilidad en la obra es la mezcla de materiales para conseguir pastas homogéneas que permitan la unión firme y duradera de los elementos constructivos. El movimiento continuo de giro permite que arena, cemento, agua, grava y otros materiales, se mezclen, repartiéndose uniformemente.

Sustituyen a los brazos de los trabajadores que en épocas pretéritas debían remover sin cesar las masas en diferentes recipientes. Con idéntico propósito y función, existen también mezcladoras de gran tamaño montadas sobre vehículos pesados. Son los conocidos camiones hormigonera. En el presente post nos ocuparemos de las mezcladoras no automotrices, que pueden situarse en distintos puntos de la obra, para cubrir las necesidades de materiales de unión en tareas constructivas concretas, tanto estructurales como de albañilería.


Estos equipos de trabajo no están exentos de riesgos. Acaso la primera recomendación preventiva debe ser conocer perfectamente tanto la máquina como los materiales. Todos los trabajadores presentes en una obra de construcción deberían conocer la ficha técnica del equipo, para en caso de emergencia, proceder a su inmediata parada, aun en el caso de trabajadores que no manipulen la máquina de forma habitual.

También es de capital importancia la protección de los trabajadores frente a todos los productos empleados en el proceso. Deben protegerse frente a la inhalación de cemento en polvo, capaz de provocar lesiones pulmonares graves. Los ojos deben ser también objeto prioritario de protección. En caso de contacto con el material, se limpiarán con abundante agua a la mayor brevedad. Además el polvo de cemento produce irritaciones en la piel, por lo que resulta indispensable el uso de guantes y ropa adecuada.


Tan importante como la protección del trabajador, es la de la propia máquina. Es necesario que la hormigonera quede correctamente fijada en una zona plana sin desniveles, para evitar su posible caída. Es vital no retirar jamás las protecciones de la máquina. El servicio de prevención o el responsable de seguridad laboral del centro de trabajo, debe revisar el equipo periódicamente, siguiendo las directrices del R.D. 1215/1997, para garantizar que la máquina se halla en condiciones óptimas de funcionamiento, o bien proceder a subsanar las deficiencias observadas.

Recordad quienes trabajéis en obras, que el trabajo no es un juego. Cualquier distracción o negligencia puede traducirse en un accidente grave que podría afectarte a ti o a tus compañeros. Respeta las normas de seguridad y haz que sean respetadas por los demás. No te pesará.

Un idiota millonario es un millonario. Un idiota pobre es un idiota.  Enrique Jardiel Poncela.


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