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sábado, 26 de septiembre de 2026

HANS BALDUNG Y LA ALEGORÍA RENACENTISTA

 


Alemán, nacido en Schwäbisch Gmünd, localidad de Suabia cercana a Estrasburgo, en 1484 o 1485, Hans Baldung era el hijo de un abogado. Ingresó muy joven en el taller de Alberto Durero, siendo su discípulo más importante. Parece que fue el maestro quien le apodó Grien, el verde, quizá porque solía vestir ropas de ese color o más probablemente porque Durero tenía la costumbre de asignar un color a cada aprendiz. Lo cierto es que en un autorretrato de 1526 el ya no tan joven Grien aparece con ropajes rojos. Fue uno de los artistas más prolíficos del Renacimiento alemán. Se le atribuyen  más de 500 xilografías, la mayor parte ilustraciones para libros, unos 250 dibujos para vidrieras, y 89 pinturas que han sobrevivido hasta el presente a pesar de que muchas de sus obras fueron destruidas durante las revueltas iconoclastas de los reformadores del XVI. A su etapa en el taller de Durero pertenecen algunas obras notables de Baldung de tema religioso.

El joven discípulo se ganó la confianza del maestro como lo prueba que durante su viaje a Venecia, le dejara al mando del taller. Baldung se independizó hacia 1507, pero conservó siempre la impronta de su mentor. Su sensualidad, unida a un sentimiento muy vivo de lo grotesco, se hace patente en la serie de alegorías sobre la vida y la muerte que pintó en su madurez. A esta serie pertenece la obra Las Edades de la Mujer, que se expone en el Prado, y otras en las que aparece la muerte de forma obsesiva. La muerte y la doncella, la muerte y el caballero y la muy medieval danza de la muerte, están presentes en la obra de Baldung. Es tema ya recurrente en Durero y en otros artistas germánicos del Renacimiento.

La mayor parte de su producción fueron obras religiosas, como lo fueron las de todos sus contemporáneos. Pero lo más destacable de Hans Baldung fueron sus alegorías, tema en el que destacó de manera especial.

Sus obras de carácter religioso, retablos, trípticos y polípticos, están repartidas por los templos alemanes, en Estrasburgo, Núremberg o Friburgo. Pinturas de menor formato pueden admirarse en el Prado de Madrid, en la Galería Uffizi florentina, en la Academia de Arte de Viena, el Museo de Arte de Basilea, la Alte Pinakothek de Múnich, el Museo de Bellas Artes de Estrasburgo, el Thyssen-Bornemisza madrileño, el Augustinermuseum de Friburgo y el Germanisches Nationalmuseum de Núremberg.

Baldung se prodigó menos como retratista, aunque nos han llegado varios retratos notables de hombres y un solo retrato femenino, precisamente el Retrato de una dama que forma parte de la colección permanente del Museo Thyssen. Os ofrecemos una selección de sus obras más características.

























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