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miércoles, 12 de agosto de 2026

LA BALADA DE LAS BALLENAS DURMIENTES

 


Aunque no parece un título muy adecuado para lo que pretende ser un breve artículo de divulgación científica, el propósito es responder a la pregunta de cómo duermen los mamíferos marinos sin ahogarse. Algunos mamíferos marinos como las focas y similares duermen en tierra firme, claro está. Pero, ¿qué pasa con los delfines y las ballenas, por ejemplo, que no abandonan jamás las aguas? Las observaciones realizadas tanto en acuarios y zoos como en libertad, revelan dos métodos básicos para dormir: o bien permanecen quietos flotando en vertical o en horizontal, o bien duermen mientras nadan despacio junto a otro ejemplar de su misma especie. Al parecer, algunos delfines aislados también concilian un sueño más profundo, sobre todo durante las noches, al que los zoólogos llaman dormir como un tronco (logging). Puede parecer una broma, pero no lo es. En ese estado, el delfín parece un tronco flotando en la superficie del agua.


Según Bruce Hecker, responsable del acuario de Carolina del Sur, a quién seguimos en este comentario, cuando duermen y nadan a la vez, se sumen en un estado similar al de duermevela. Es como una de esas siestas en las que uno se queda traspuesto (adjetivo que usaba es estos casos mi abuela) durante unos minutos, pero despierta con el más leve ruido u otra clase de estímulo. Duermen pero a la vez siguen estando alerta. Mientras duermen, los delfines mulares sólo detienen la actividad en una mitad del cerebro, a la vez que cierran el ojo del lado opuesto. La otra mitad del cerebro permanece en un nivel bajo de vigilancia. Este lado atento les sirve para detectar posibles predadores u obstáculos. También señala cuándo subir a la superficie en busca de la imprescindible bocanada de aire. Al cabo de una hora y media o dos, el delfín invierte el proceso, desconectando la otra mitad del cerebro y abriendo el ojo del lado contrario.


En total, los delfines suelen dormir durante un tercio de cada jornada. De madrugada, algunos pueden pasar hasta casi una hora sin subir a respirar a la superficie, por lo que se supone que en ese periodo disfrutan un sueño más profundo, aunque no se ha comprobado todavía si entran como hacemos los mamíferos terrestres en fase REM de movimiento rápido de los ojos. Sólo en un único ejemplar en cautividad de la especie zifio calderón boreal, se ha confirmado una fase REM de seis minutos de duración.

En general, parece probado que los delfines mulares emplean la parte más luminosa del día en relacionarse e interaccionar socialmente con sus congéneres, aunque no desprecian la oportunidad de comer si se presenta. Durante el ocaso y la primera mitad de la noche se afanan en comer, sobre todo pulpos y calamares en aguas profundas. La segunda parte de la noche y primeras horas de la madrugada, son los momentos que suelen aprovechar para dormir.


Los delfines más jóvenes y las crías de ballena duermen mientras la madre nada y los remolca. En estos casos, la madre duerme también en el modo vigilante que hemos descrito. De hecho, durante las primeras semanas de vida de sus crías, las madres no pueden dejar de nadar y de remolcarlas, porque los alevines no nacen con suficiente grasa corporal para flotar, y se hundirían fácilmente. Así que en ese primer periodo de crianza, a las madres les está vedado por completo el sueño profundo. Queda claro que en el reino animal las madres son las más sacrificadas protectoras de sus retoños.

Nuestro profe Bigotini no tiene que subir a la superficie para respirar, pero como ya es muy viejecito, tiene la próstata hiperplásica, así que se levanta a menudo para hacer pis. Cuando vuelve a la cama, sueña con ballenas y ballenatos nadando grácilmente en mares azules, mientras suenan de fondo valses, polcas y mazurcas.

-Manolo, tienes insomnio, ya sabes que te lo dijo el médico.

-Bueno, pero si tú me lo recuerdas cada diez minutos, nunca voy a conseguir dormir.

 


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