
Sus
primeros trabajos profesionales fueron caricaturas de crítica
política que publicó primero en alguna revista de escasa tirada, y
más tarde en la popular Puck. En 1899 fue fichado por
William Randolph Hearst para el New York Journal. Allí
ya desde Outcault y su Yelow Kid, se dibujaban tiras cómicas.
Opper
creó en 1900 su célebre personaje Happy
Hooligan, el vagabundo feliz con una lata vacía por
sombrero, un tipo simpático que solía poner en ridículo a los
ricachones estirados. La liaba parda en todas partes, hasta en la
Cámara de los Lores británica, y siempre acababa perseguido y
golpeado por los policías. Happy Hooligan era transgresor y servía
muy bien al propósito de ridiculizar ante los lectores del periódico
a políticos y demás autoridades.
También
tuvieron gran éxito entre el público otras tiras de Opper, como las
divertidas peripecias de Alphonse and
Gaston, y sobre todo, And
Her name was Maud, una
hilarante sucesión de catástrofes causadas por la mula más terca
jamás dibujada. Sus descomunales coces pusieron en órbita a media
América. Frederick Opper siguió dibujando a su mula y su vagabundo
hasta 1932. Falleció en Nueva York en 1937. Os ofrecemos una pequeña
selección que esperamos pueda servir como muestra del trabajo de
este genial historietista.
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