Richard Gere, un chico de Filadelfia
medio judío y medio irlandés, se abrió paso en el show business luciendo palmito en revistas para hombres. Hizo en el
cine pequeños papeles de reparto hasta que en 1980 consiguió ver por fin su
nombre en las marquesinas con American
Gigoló, donde se mostró todo lo guapo que fue capaz de mostrarse. A partir
de allí se convirtió en una estrella cotizada, bien con uniforme de primera
comunión como en Oficial y caballero
(1981) o bien como trompetista gangsteril en Cotton Club (1984).
Especialmente
dotado para la comedia romántica, encarnó en Pretty Woman (1990), prototipo del género, al príncipe azul y hada
madrina a partes iguales que hizo realidad los sueños de aquella Cenicienta
Julia Roberts. Una fábula sobre el sueño americano para jovencitas descarriadas
en la que Gere interpretó un millonario que además de guapo era bueno, mensaje
neoliberal que parecía invitar a las muchachas perdidas a acostarse con y
someterse a los caprichos de los millonarios, porque “es que son tan buenos…”
Después
de eso, se disparó su caché hasta alturas estratosféricas. Hizo varias
películas prescindibles, repitió con la Roberts en Novia a la fuga (1999), y ya en el nuevo milenio volvió a las
andadas románticas con Jennifer López, sabia elección de los productores que
así extendieron el sueño americano de pescar un príncipe azul a las chicas
inmigrantes o, como dicen los agentes de aduanas, colored. Hizo también un brillante papel en el musical Chicago, probablemente su mejor
película.
Os dejamos al alcance de un clic el enlace a un breve video musical con una selección de escenas de Oficial y Caballero. Bon apetit.
Richard
Gere. Oficial y caballero. Selección
https://www.youtube.com/watch?v=plKnAI7Gv4c
Próxima entrega: Julia Roberts


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